Diálogos de Wall Street

Economía

Wall Street se comporta como un chico en un parque de Disney tras conocer su balance. ¿Continúa la fiesta? ¿No se frenó la creación de empleo? Con Gordon Gekko repasamos lo que ocurre en los mercados del mundo.

Periodista: ¿Esto es Wall Street o Disneylandia? Cuando la Bolsa no sube por las tecnológicas, sorprende con Disney. No hay mucha diversión en los parques estos días, pero el furor viene por el lado del streaming de video. Disney cotiza 10% arriba. ¿Es la tierra de la fantasía?

Gordon Gekko: En lo que concierne a la vacuna, espero que no, aunque podría ser que sí.

P.: En el calendario de los indicadores económicos surgen buenas noticias y otras malas. El informe de empleo privado ADP decepcionó. El reporte ISM de servicios vino más robusto que lo esperado. Uno diría, es el vaso medio lleno. Sin embargo, el Dow Jones trepa 1%. Lo tomó como si fuera una copa de champán.

G.G.: Se desaceleró la creación de empleo privado en julio. Pero, no cayó. A pesar de que hubo que retroceder y dar marcha atrás con la liberación de muchas de las restricciones sanitarias por el coronavirus.

P.: En junio, el sector privado recuperó 4,3 millones de puestos de trabajo netos. En julio, la cifra mermó a apenas 167 mil. No me va a decir que no es un toque de atención.

G.G.: No lo discuto. Se frenó un proceso que venía pisando fuerte en mayo y junio. Se esperaba que ocurriera, pero de modo más suave. El pronóstico era que se añadieran un millón de empleos. Y nos quedamos muy cortos.

P.: ¿No es un dato crucial acaso?

G.G.: Si hasta acá llegó la resurrección del mercado laboral, sin dudas. Si se trata de un bache en el camino, meramente un revés temporario, la dinámica actual de la Bolsa no es incompatible.

P.: La Bolsa llegó a la conclusión favorable, por lo visto, y sigue escalando. Me pregunto cómo lo sabe.

G.G.: No lo sabe. Pero como la actividad de servicios denota una fortaleza mayor que la estimada –un registro de 58,1 vis à vis 55 que calculaba el consenso– se apoyó allí. No es un capricho. El ISM captura las dos realidades. Percibe un debilitamiento del empleo –una contracción más acentuada, al pasar de 43,1 a 42,1– que no invalida un repunte de la producción y de nuevas órdenes recibidas.

P.: ¿Discusión zanjada entonces?

G.G.: Para nada. El viernes con el informe de empleo oficial habrá más elementos de juicio. Es un asunto muy importante. Si la evidencia es crítica, no se podrá pasar olímpicamente por alto.

P.: Estamos en el limbo.

G.G.: Y la Bolsa apuesta por el paraíso. Lo tengo claro. Toma riesgos. Digamos que anticipó la recuperación con mucho tino. La economía revivió, y subió más. Los balances de las compañías no defraudaron, sobre todo, las tecnológicas; y se potenció el alza. ¿Cuál es la amenaza? Que el covid descarrile la mejoría. Es lo que insinúan los números de empleo. Y algunos otros indicadores ligados al gasto y la movilidad. Piense que el Congreso no se puso de acuerdo para aprobar la extensión del pago de los 600 dólares extra por semana para quienes perdieron su trabajo. ¿Cuál es, tácitamente, la posición de la Bolsa?

P.: ¿Cuál?

G.G.: Que los beneficios se reanudarán, y, sobre todo, que los rebrotes del virus no se convertirán en una segunda ola masiva como se teme; que van a ceder, y que la economía volverá a tomar impulso tras un respiro. Y que la volatilidad, muy por encima de la media histórica, tiene que reducirse. Y esa parte, con el VIX por debajo de 25, se está facturando.

P.: Las acciones tienen una visión y los bonos, otra. ¿Quién tiene razón?

G.G.: Hay tanta incertidumbre que todos pueden sentirse con la razón de su lado. Que la economía haya rebotado no suprime un escenario sombrío más adelante. Los bonos pueden apuntar a un volumen creciente de atrasos en los pagos y bancarrotas. No salimos de la zona de peligro. Menos que menos, con el covid activo en todo el mundo.

P.: No es oro todo lo que reluce. Los metales preciosos brillan, pero también el cobre. Unos hablan de crisis; el otro, de una recuperación robusta. ¿O los une la inflación? ¿O una crisis del dólar?

G.G.: Les caben las generales de la ley. No todos pueden tener razón. Pero ningún argumento puede ser refutado hoy de manera tajante. ¿Sube la proporción de cash en cartera? No. Y la volatilidad baja. Todos tienen ganas de tomar más riesgo. Aun los que se dicen asustados.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario