Xerox Corp., el mayor fabricante de fotocopiadoras del mundo, planea vender acciones y bonos por primera vez en más de un año tras cerrarse un acuerdo por acusaciones de fraude entre ex ejecutivos de la empresa y la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos (SEC), informa la agencia de noticias Bloomberg.
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La compañía, con sede en Stamford, Connecticut, está negociando con seis bancos, entre ellos Citigroup Inc. y J.P. Morgan Chase & Co., para reemplazar u$s 3.300 millones de préstamos por acciones, deuda, títulos convertibles y un nuevo préstamo de hasta u$s 1.000 millones a tasas de interés más bajas, dijeron fuentes cercanas a la empresa.
Xerox, cuyo valor bursátil cayó a $8.000 millones desde $39.000 millones a fines de 1998, está reuniendo dinero tras su primer año de superávit desde 1999. La semana pasada, seis ex ejecutivos de la firma, entre ellos los ex presidentes Paul Allaire y G. Richard Thoman, acordaron pagar u$s 22 millones para arreglar las acusaciones de la SEC de que habían inflado los ingresos a lo largo de cuatro años.
``Todavía es temprano para decir que el viraje fue un éxito, pero están bien encaminados", observó Brian Eisenbarth, que colabora en la gestión de unos u$s 800 millones para Davidson Investment Advisors, en Great Falls, Montana, y posee aproximadamente 1 millón de acciones de Xerox. ``Cumplieron con todo lo que dijeron que harían.'' Eisenbarth contó que ha comprado acciones de Xerox cada vez que obtuvo nuevos fondos de sus clientes.
La presidenta ejecutiva de Xerox, Anne Mulcahy, que se hizo cargo en agosto de 2001, eliminó más de 17.000 puestos de trabajo y sacó fotocopiadoras más baratas para competir con Canon Inc. y Hewlett-Packard Co. La compañía tuvo una pérdida neta de u$s 65 millones en el primer trimestre, contra la pérdida de u$s 114 millones un año antes.
``Hemos dicho que recurriremos a los mercados de capital cuando se presente la oportunidad, cuando sea el momento adecuado para la compañía y los accionistas", afirmó la portavoz de Xerox, Christa Carone. ``Creemos que habrá oportunidades de renegociar mucho antes del vencimiento (de los préstamos) en 2005, dados el dinero en efectivo que tenemos y nuestra mejor posición financiera.'' La firma tenía unos u$s 3.000 millones en efectivo al final del primer trimestre.
Las pérdidas pasadas de Xerox contribuyeron a que su deuda cayera por debajo del grado de inversión para las calificadoras Moody's Investors Service y Standard & Poor's.
Los bonos de Xerox bajaron el año pasado y el rendimiento de sus pagarés de 9,75 por ciento que vencen en 2009 subió hasta 15 por ciento en agosto. Desde entonces, los rendimientos han caído a alrededor de 7,5 por ciento.
La última vez que la compañía vendió bonos, en enero de 2002, recaudó u$s 746 millones en una oferta privada. El cupón de 9,75 por ciento sentó una marca para la firma.
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