29 de mayo 2002 - 00:00

Ya la mitad de las ventas en comercios es por los turistas

Los comerciantes aseguran que, gracias a los turistas que llegan al país los fines de semana, las ventas se están recuperando. En algunos rubros, como indumentaria, más de 50% de lo vendido fue compras de extranjeros. Los visitantes provienen de países limítrofes, especialmente Uruguay y Chile, y en menor medida de Centroamérica, EE.UU. y Europa. Hay inclusive compras mayoristas -especialmente en Once- por montos importantes de clientes peruanos, paraguayos y bolivianos; pero en general se trata de transacciones minoristas. En los shopping hay menos compradores del exterior que en abril o principios de mayo; no obstante, siguen siendo fuertes las ventas por mini-turismo.

Si bien el ajuste de precios provocó una merma en la cantidad de extranjeros que vienen a comprar a la Argentina por la devaluación, el comercio minorista ya promedia ventas similares a las del año pasado gracias a este miniturismo de «shopping».

En algunos rubros, como indumentaria, más de la mitad de lo facturado en los últimos seis fines de semana correspondió a compras de visitantes limítrofes realizadas en dólares
.

En enero, los negocios tenían su propia cotización del día muchas veces publicada en las vidrieras. Había una diferencia de $ 0,5 o más por cada dólar ingresado, y obviamente convenía comprar pesos en las casas de cambio. Ahora, casi no se ven carteles con «cotizaciones», y el precio del dólar «se conversa de acuerdo con lo que se lleve», como dijo a este diario un comerciante del barrio porteño de Once. El mayor movimiento se produce viernes, sábados y domingos en los shopping, y zonas de mayor categoría.

Los turistas provienen de países vecinos, aunque también hay un grupo menor de España, Holanda, Estados Unidos y Centroamérica. Un caso llamativo es el de los visitantes chilenos. Es que viajan en auto hasta Bariloche y de ahí se toman un avión para Buenos Aires porque les resulta más barato que volar directamente desde Santiago.

«No podemos creer los precios que tienen. Acá están más baratos que en nuestro país los productos estadounidenses de marca»
, comentaron Elissa Edomats y Cherry Wiandyan, dos neoyorquinas llenas de bolsas que hacían compras ayer por Santa Fe y Callao. Los mayoristas exclusivamente no pueden, en cambio, aprovechar esta corriente de compradores. «Sin CUIT no les puedo vender. Otros mayoristas que venden a extranjeros deben facturarles como consumidores finales y mantener los precios al por mayor», dijo Alberto, propietario de un local de artículos de kiosco y regalería ubicado en Larrea al 300.

A diferencia de otros puntos comerciales, en Once específicamente, la mayoría de los compradores extranjeros es de nacionalidad peruana, boliviana y paraguaya. También hay chilenos y uruguayos, pero la diferencia es que estos últimos no realizan compras al por mayor. «Los lunes especialmente, hay cualquier cantidad de peruanos. Se llevan al por mayor. Algunos dicen que se están volviendo a vivir a su país», indicaron dos encargadas de un negocio de indumentaria masculina ubicado en Larrea al 300.

•Encargos


En efecto, ayer pudo verse en las calles periféricas a la avenida Corrientes al 2500 decenas de compradores con «changuitos» para soportar el peso de las compras. «Tengo un local en Paraguay, y el tipo de cambio me favorece. Vendo ropa, pero tengo además encargos de colegas, por ejemplo, de cueros, zapatos, carteras y también joyas y bijouterie», indicó otro de los tantos compradores.

Otro de los problemas es la financiación. Los extranjeros no pueden pagar en ningún comercio con tarjetas de crédito en cuotas, y muchos se quejan de esto
. «Perdemos unas cuantas ventas por día debido a la suspensión de financiación. Los turistas no pueden creer que no existan las cuotas», aseguró un vendedor de camperas y otros productos de cuero del microcentro porteño. Igualmente, de acuerdo con un sondeo realizado por Ambito Financiero, los comerciantes explicaron que las ventas de mayo son similares a las del año pasado, y en algunos casos, superiores debido al compre de los turistas.

En comparación con abril, el movimiento mermó. «Los precios aumentaron, y, en algunos casos, no es tan tentador como en abril comprar»
, dijo el encargado de un local ubicado en la avenida Córdoba al 5000. En los shopping esta caída turística se notó un poco más. En el Abasto, por caso, el propietario de una relojería indicó que vendió 40% más en cantidad que en mayo del año pasado, pero 20% menos que en abril. En el Alto Palermo, un vendedor del rubro perfumería y cosméticos aseguró que «hay menos gente que hace un mes», y así lo confirmaron empleados de varios negocios más. Sin embargo, el último fin de semana hubo muchas compras de extranjeros en los shopping. Sin ir más lejos, ayer se podían distinguir del resto de los compradores quiénes venían de lejos: los argentinos a lo sumo cargaban una bolsa, los extranjeros, más de cuatro. Los turistas se diferencian porque se mueven en grupo. «En general, vienen de a dos o tres», se indicó desde el stand de informes del Paseo Alcorta. Y, en una recorrida por otros puntos estratégicos, tampoco se vieron grupos grandes de compradores. «Sería ideal que se organizaran tours de compras, pero la realidad es que la demanda interna está muerta ahora, y la única reactivación que vemos los comerciantes pasa por ahí», opinó el propietario de un local de calzados de Corrientes y Pueyrredón.

Según el presidente de la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME), Osvaldo Cornide, «aunque en el país subieron los productos internacionales porque son importados, siguen más baratos que en los países de origen porque no subió la demanda interna».

En barrios como San Telmo, donde abundan los productos de platería, antiguos, coloniales y las pinturas, también hay un importante movimiento de compra.

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