11 de julio 2023 - 00:00

“Nuestros días más felices”: una buena idea que no llega a término

Sol Berruezo, de la familia Pichón-Riviere, debutó hace un par de años con la breve y delicada pintura de un duelo, tal como lo iban sintiendo cuatro niñas. Había buen registro de la mente infantil, y buen empleo de la fantasía en ese film, curiosamente llamado “Mamá, mamá, mamá”. Había también una chiquita muy capaz, Matilde Creimer, que para la misma época hizo notable dúo con el primer actor uruguayo César Troncoso en el drama “36 horas”, de Néstor Mazzini. Ahora vemos a la nena coprotagonizando la siguiente película de Sol Berruezo. Su personaje es distinto. La película también, pero, curiosamente, arrastra ciertos defectos de la primera, como el tono general apagado del comienzo (que acá sigue apagado hasta el final) y la brevedad ha quedado en el olvido.

La idea es singular. Al día siguiente de su 74° cumpleaños, una mujer depresiva despierta convertida en la niña que antes fuera, pero con la conciencia, la experiencia, y el cumplimiento de las tareas domésticas de su tercera edad. Sus hijos (un zopenco ya grande que la acompaña y la mayor, que vive afuera) quedan inicialmente perplejos, después se acostumbran. Buena idea, pero no avanza ni fertiliza demasiado. Deja al menos algunos asuntos para pensar, más bien para sentir, y ocasionales imágenes oníricas atractivas, rodadas en la costa de Claromecó. También deja, por si alguien lo quiere, un gurú televisivo que ayuda a buscar la felicidad y confunde a San Mateo con Cicerón (aunque parece que Cicerón tampoco dijo exactamente aquello que el gurú le atribuye sobre las ventanas del alma). Y una música envolvente, impecable, de Leo Ghernetti, y una canción de Molly Drake, “Happiness”.

Paraná Sendrós

“Nuestros días más felices” (Argentina, 2021). Dir.: S. Berruezo. Int.: L. Uranga, M. Creimer, A. Saldicco.

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