“Yo trato de ser optimista e intento ver el vaso medio lleno, que en este caso sería que luego del desastre de la pandemia este año ya empezamos a filmar”, dice a este diario Hernán Findling, presidente de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina. “Además hay pleno empleo para los técnicos de la industria del cine por la abundancia de producciones internacionales, Pero lo cierto es que, desde 2019 hasta ahora, se ha perdido un 30% de espectadores en relación a la taquilla que teníamos entonces. De todos modos, el año aún no está cerrado y podría mejorar un poco con los tanques de fin de año, como por ejemplo la nueva ‘Avatar’. En cuanto al cine argentino, no es que no hayamos tenido buenos éxitos en lo que va de 2022, pero yo estoy seguro de que una película como ‘Argentina, 1985’, en una condición normal pre 2020, habría alcanzado fácilmente los 2 millones de espectadores, mientras que ahora, siendo el boom que es, probablemente llegará al millón”.
"Que el árbol de la plataformas no tape el bosque de la cultura e identidad nacional"
Diálogo con Hernán Findling, productor y director que hoy preside la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina.
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Findling. “Hoy es crucial que el Senado apruebe la ley de asignaciones”.
Findling es productor y director de cine y reconoce que, desde su actual cargo y al igual que como sucede con la Academia de Hollywood, cuya actividad más conocida es entregar los Oscar aunque tiene más funciones y otros objetivos menos visibles, la Academia criolla también cumple con otros cometidos además de entregar los Premios Sur y seleccionar qué producciones nacionales representarán al país en la preselección del Oscar y del Goya. Entre los objetivos de la Academia está el de fomentar la actividad cinematográfica, ayudar al intercambio de ideas creativas y científicas entre los distintos rubros y sus miembros, aportarle a la administración pública datos sobre la situación cinematográfica y lograr el debate y acciones conjuntas con asociaciones similares extranjeras.
FIACINE
En este último sentido nuestra Academia ha hecho las cosas bien dado que hace apenas unas semanas la Argentina fue elegida para la presidencia de la FIACINE, la Federación Iberoamericana de Academias de las Artes y Ciencias Cinematográficas, conformada por 12 países hispanoamericanos (incluido Brasil), más España y Portugal. “Dialogamos muy seguido y algo que tenemos cada vez más claro es que a todos nuestros países nos unen problemáticas y preocupaciones parecidas. Por ejemplo, con temas cada vez más universales como la crisis del cine y la cultura en general, y distintas conflictos con las plataformas, muchas veces relacionados con lo tributario y con la cuota de pantalla”, explica Findling. “Es un tema que a mediano plazo vamos a arreglar acá en la Argentina porque ya está a punto de resolverse en varios países de Europa, incluyendo a España. Si bien con las plataformas se produce más en el país, yo mismo he tenido algunas experiencias con mis películas en las que siempre hubo tratos correctos, lo cierto es que no hay que dejar que el bosque de las plataformas tape el árbol del cine y la cultura nacional. Son cosas muy diferentes ya que las plataformas producen pero para un mercado global, y entonces una producción pensada para una plataforma no tiene nuestra personalidad cultural como si fuera una producción nacional”.
Hay un tema urgente, agrega, que en este momento es lo que más preocupa a la Academia argentina al igual que a casi todos los sectores de la cultura, y es del que no termine de sancionarse la ley de asignaciones específicas que reparte os fondos para cada ámbito cultural, y que por una ley de 2017 pasaría en diciembre a un fondo genera, lo que no garantiza que se reparta proporcionalmente, es decir, que los impuestos de la s entradas del cine vayan al INCAA, los de la música al Instituto de la Música y así sucesivamente. “Logramos ya media sanción en la Cámara de Diputados, donde yo di una charla el pasado mes de abril, que está con otros contenidos en el canal de YouTube de la Academia. Pero el Senado aún no trató el tema y es algo muy grave, porque si no retrotraemos la situación a antes de 2017 podría destruirse la industria del cine tal como la conocemos”.
Proyectos
El hecho de ser ahora titular de la Academia no le impide a Findling seguir con su tarea como productor –como director, su última película hasta el momento es “Realidad virtual” que protagonizó Fede Bal-. “En este momento tengo dos producciones en la etapa final” cuenta el cineasta. “Una es una coproducción con México, ‘No corre el viento’, que, aunque parezca increíble, nos trajo el problema de que no conseguíamos formar el equipo técnico por la plena ocupación que hay en este momento en la Argentina por la cantidad de producciones extranjeras que filman acá, porque obviamente les conviene el tipo de cambio. Y la otra es una película de terror dirigida por Fabián Forte, ‘El juego de las brujas’. Yo vengo haciendo películas de todos los géneros, pero el terror es mi género favorito, a la gente le encanta y está andando cada vez mejor, algo que se ve por las respuestas a las películas de terror extranjeras y también por la cantidad de films de terror argentino que se vienen estrenando últimamente, y los variados títulos que están por llegar a los cines”.
Volviendo a la Academia, Findling cree que un objetivo importante al que se le debe prestar atención es “al sentido de pertenencia de nuestros miembros. La Academia incluye todos los rubros y profesiones que tengan algún contacto con el cine, lo que es muy amplio y a veces se pierde un poco la visibilidad y cuáles son nuestros objetivos, más allá de que alguien sea un técnico, un actor, un músico, un guionista, un productor o un director”.
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