El cobre volvió a subir en Londres después de la caída de la rueda anterior, en un mercado que combina señales de escasez física, tensión laboral en Chile y dudas macroeconómicas por China, el dólar y el petróleo. El contrato de referencia a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) avanzaba 0,34%, hasta u$s14.461,50 por tonelada, mientras que el contrato más operado en Shanghái subía 0,09%, a 109.530 yuanes, equivalentes a u$s16.335,08 por tonelada.
El cobre vuelve a subir, entre riesgo de huelga en Chile y señales de escasez global
El precio del metal recuperó terreno, aunque la fortaleza del dólar, el alza del petróleo y las dudas sobre la demanda china limitan el impulso. Un pronóstico proyecta un valor superior a los u$s22.000 por tonelada para 2027.
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Por el desarrollo tecnológico, el cobre atraviesa un momento de esplendor.
El rebote se dio después de que el cobre de la LME cayera 1,4% el lunes y tocara u$s14.343, su nivel más bajo en más de diez días. La baja había estado asociada a datos débiles de beneficios industriales en China, el principal consumidor mundial del metal, además de la presión generada por la suba del petróleo y la fortaleza del dólar.
A ese cuadro se sumó un nuevo foco de incertidumbre en la oferta. Trabajadores de dos sindicatos de la mina chilena Centinela, operada por Antofagasta Minerals, rechazaron una oferta de contrato colectivo presentada por la empresa, lo que abrió el camino a una eventual huelga en uno de los yacimientos relevantes del país vecino.
El mercado mira a China
El principal freno para el cobre sigue estando en la demanda china. Los operadores esperan esta semana la publicación del índice de gestores de compras del sector manufacturero de China, un dato clave para medir la salud de la industria y anticipar el consumo de metales básicos.
Además, la reposición de inventarios previa a los feriados por el Día Nacional de China, que comenzarán el jueves y se extenderán durante siete días, empezó a perder fuerza. Ese movimiento encendió dudas sobre la demanda de corto plazo.
“Los usuarios finales de cobre en China han completado en gran medida la reposición de existencias previa a las vacaciones y, tras la reciente caída de los precios, solo están comprando lo estrictamente necesario”, señalaron analistas de la correduría china Galaxy Futures.
La lectura es relevante porque China suele marcar el pulso del mercado global de metales. Cuando la industria china reduce compras o demora reposiciones, el impacto se traslada rápido a los precios internacionales, incluso en un contexto de oferta ajustada.
Una posible huelga en Chile suma presión
El conflicto laboral en Centinela volvió a poner el foco sobre Chile, el mayor productor mundial de cobre. Tras el rechazo de la oferta salarial, la legislación chilena establece una instancia obligatoria de intermediación gubernamental de cinco días, que puede extenderse por un período igual si ambas partes lo acuerdan. Sólo después de esa etapa quedaría habilitado el inicio formal de una huelga.
La posibilidad de una interrupción llega en un momento delicado para el mercado. Los futuros del cobre ya venían cerca de máximos, con una suba trimestral cercana al 8%, mientras los compradores siguen atentos a cualquier problema de oferta en grandes yacimientos.
Centinela pertenece a Antofagasta Plc y forma parte del mapa minero chileno que abastece al mercado internacional. En un escenario de inventarios ajustados, una huelga en una operación relevante puede sumar presión sobre los precios, sobre todo si coincide con señales de menor disponibilidad de concentrado.
Deutsche Bank proyecta un salto de precios
La discusión de fondo pasa por la disponibilidad futura de cobre. Deutsche Bank proyectó que el precio podría subir hasta u$s10 por libra, o u$s22.050 por tonelada, hacia el segundo trimestre de 2027. Esa previsión implicaría un incremento de casi 50% frente a los niveles actuales.
El banco basa su escenario en la acumulación de reservas por parte de Estados Unidos y China. Según su análisis, hacia fin de año ambos países podrían concentrar 71% del suministro mundial de cobre.
China lleva décadas construyendo una reserva estratégica del metal. En Estados Unidos, en cambio, el incentivo más reciente aparece asociado a la posibilidad de nuevos aranceles sobre las importaciones de cobre, lo que impulsó el almacenamiento en depósitos locales.
Incluso si la administración de Donald Trump finalmente no aplicara esos aranceles, Deutsche Bank advierte que el cobre podría seguir dentro de Estados Unidos por la dinámica del mercado. Los futuros estadounidenses cotizan con prima frente a los precios de la LME y, como la bolsa londinense opera almacenes en territorio estadounidense, el metal podría moverse entre instalaciones dentro del país en lugar de volver al circuito global.
Escasez de concentrado y primas altas
Los signos de tensión no aparecen sólo en el precio final. Las tarifas de procesamiento del concentrado se hundieron más en terreno negativo, lo que reduce los márgenes de las fundiciones y apunta a falta de material extraído. Según Fastmarkets, un índice de tarifas de tratamiento al contado cayó hasta u$s267,40 por tonelada.
En China, la prima de importación de Yangshan, un indicador seguido por el mercado para medir la demanda física, se mantiene cerca de su nivel más alto desde 2022. Esa combinación de tarifas negativas y primas elevadas refleja un mercado en el que el metal disponible sigue siendo limitado, aun cuando las dudas sobre la demanda china frenan parte del entusiasmo.
Deutsche Bank también planteó un escenario de mayor tensión para los próximos años. Si la acumulación actual de reservas continuara, el cobre disponible para usuarios del resto del mundo podría escasear hacia fines de 2028. El propio banco considera que ese escenario probablemente sería evitado por una suba de precios lo suficientemente fuerte como para inducir sustitución.
El aluminio, la alternativa si el cobre se dispara
La sustitución por aluminio aparece como una de las válvulas posibles si el cobre continúa encareciéndose. El aluminio es más barato, aunque menos eficiente como conductor, y puede reemplazar al cobre en determinadas aplicaciones eléctricas si la diferencia de precio se vuelve demasiado amplia.
Por ahora, Deutsche Bank considera que los precios actuales todavía no alcanzan para provocar una sustitución generalizada. Pero el escenario empezaría a cambiar si el cobre avanza hacia los niveles proyectados para 2027.
El movimiento no sería automático. Depende de especificaciones técnicas, disponibilidad de insumos, rediseños industriales y costos de adaptación. Aun así, el aluminio empieza a ganar espacio en los análisis del mercado como límite potencial para una escalada más profunda del cobre.
Otros metales
El resto de los metales mostró movimientos mixtos. El aluminio, el zinc y el plomo subieron, mientras que el níquel y el estaño operaron con pocos cambios.
En los ferrosos, el mineral de hierro cayó por séptima rueda consecutiva y retrocedió 0,7%, hasta u$s94,20 por tonelada en Singapur, en camino a marcar su cierre más bajo desde comienzos de agosto.




