Entre enero de 2018 y diciembre de 2025, los precios de los combustibles atravesaron uno de los ciclos más intensos de los últimos años. Inflación persistente, sucesivas devaluaciones y un esquema de controles cambiarios moldearon un escenario en el que los valores en pesos se dispararon, mientras que medidos en dólares la evolución fue considerablemente más moderada.
Combustibles baratos en dólares: por qué la Argentina sigue rezagada frente a la región
Un análisis de Nicolás Taiariol explica por qué, aun tras los ajustes de las naftas y el gasoil entre 2018 y 2025, los precios locales siguen entre los más bajos de América Latina.
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Ranking de precios de combustibles. Argentina ocupa el puesto 9 del listado de países de América Latina.
Así lo muestra un análisis elaborado por Nicolás Taiariol, consultor senior en Oil & Gas y exdirector Nacional de Energía, que permite observar con perspectiva de largo plazo cómo se comportaron las naftas y el gasoil en un contexto macroeconómico de alta volatilidad.
La evolución en moneda local es contundente. La nafta súper pasó de $23,57 por litro en enero de 2018 a $1.564 en diciembre de 2025, lo que representa un incremento acumulado del 6.535%. En el mismo período, la nafta premium subió de $27,33 a $1.799, con una variación del 6.483%, mientras que el gasoil avanzó de $20,79 a $1.570, con una suba aún mayor, del 7.452%.
En paralelo, el tipo de cambio oficial también mostró un fuerte salto. El dólar pasó de $19 a comienzos de 2018 a $1.451 hacia fines de 2025, lo que implica una variación del 7.525%. Esta cercanía entre la evolución del dólar oficial y la de los combustibles explica por qué, al expresar los precios en moneda dura, el comportamiento resulta mucho menos extremo.
De hecho, entre 2018 y 2022 los precios en dólares se mantuvieron relativamente estables. En ese período, la nafta súper promedió alrededor de u$s0,85 por litro, la premium cerca de u$s0,99, y el gasoil en torno a u$s0,77. Recién a partir de 2023 comenzó a observarse una mayor volatilidad, cuando la devaluación del peso avanzó más rápido que los ajustes en surtidor, generando un atraso en términos de dólares.
El año 2024 profundizó esa dinámica. Tras el fuerte salto cambiario de diciembre de 2023, los precios en pesos prácticamente se duplicaron en un mes. Sin embargo, a lo largo de 2024 el aumento acumulado fue del 58%, mientras que, medidos en dólares, los combustibles cayeron cerca de un 15%, reflejando un atraso cambiario que volvió a ubicar a la Argentina entre los países con combustibles más baratos de la región.
En ese contexto, 2025 aparece como un punto de inflexión. Según el análisis de Taiariol, durante el último año los precios en dólares se mantuvieron notablemente estables. La nafta súper se ubicó tanto en enero como en diciembre en torno a u$s1,08 por litro. La premium mostró una leve baja, de u$s1,33 a u$s1,24, mientras que el gasoil osciló apenas de u$s1,09 a u$s1,08. Esta estabilidad sugiere que los ajustes en pesos acompañaron de cerca la devaluación del tipo de cambio oficial, en una suerte de alineamiento buscado por la política económica.
Aun así, en la comparación regional los valores locales siguen siendo bajos. Mientras en la Argentina los combustibles se movieron en 2025 entre u$s1,05 y u$s1,10 por litro, en Uruguay superaron los u$s1,70, y en Chile rondaron los u$s1,40, una brecha que confirma el rezago relativo del mercado doméstico.
De hecho, según otro ranking que elabora SEG Ingeniería, a partir de los datos de Global Petrol, Uruguay quedó en primer lugar en la comparación del valor de la nafta con los demás mercados de la región al inicio de 2026: el litro del otro lado del Río de la Plata se consigue a 1,998 dólares, muy por encima del segundo puesto mexicano, con un precio de 1,427 dólares por litro.
Entre los factores que explican este comportamiento, Taiariol destaca una devaluación controlada del tipo de cambio oficial, que creció cerca del 39% en 2025, en línea con los aumentos en surtidor. A esto se sumó un contexto internacional favorable, con precios del crudo relativamente moderados: el Brent se movió entre u$s75 y u$s85 por barril, evitando presiones adicionales sobre los precios internos. Aunque ahora, el crudo del Mar del Norte de referencia para la Argentina cotiza apenas por debajo de los 60 dólares el barril.
Según el informe del consultor experto, la política interna terminó de completar el cuadro, con ajustes más visibles luego del calendario electoral de noviembre de 2025, que consolidaron una estrategia de correcciones graduales.
La conclusión del análisis es clara: 2025 fue un año de “normalización”. Los precios en pesos acompañaron la devaluación oficial y lograron sostener un valor en dólares estable, aunque todavía bajo en la comparación regional.
De cara a 2026, sin embargo, el escenario no está exento de riesgos: una eventual corrección brusca del tipo de cambio real podría llevar los combustibles a niveles de mercado en dólares, con impacto directo sobre la competitividad de la economía y el poder adquisitivo de los consumidores.







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