23 de marzo 2026 - 10:23

El oleoducto VMOS completó el cruce por debajo del río Negro

Se completó una de las obras más complejas del trazado para conectar Vaca Muerta con Punta Colorada. La infraestructura será clave para ampliar la capacidad exportadora del país.

Actualmente, la obra presenta un avance general del 58%, con progresos en distintos frentes: el tramo del oleoducto entre Neuquén y Río Negro, la estación cabecera en Allen, las estaciones de bombeo en Chelforó y Santa Rosa, y la terminal en Punta Colorada.

Actualmente, la obra presenta un avance general del 58%, con progresos en distintos frentes: el tramo del oleoducto entre Neuquén y Río Negro, la estación cabecera en Allen, las estaciones de bombeo en Chelforó y Santa Rosa, y la terminal en Punta Colorada.

El desarrollo de la infraestructura energética volvió a marcar un hito en la Patagonia. El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) concretó el cruce subterráneo del río Negro, una de las obras más desafiantes de todo el trazado del oleoducto que busca conectar la producción de Vaca Muerta con la terminal portuaria de Punta Colorada.

La obra, realizada mediante la técnica de cruce horizontal dirigido, se llevó a cabo en el kilómetro 120 entre Chelforó y Chimpay, en el valle medio de la provincia de Río Negro. Se trata de un paso clave para un proyecto que apunta a transformar la capacidad exportadora de petróleo de la Argentina.

El avance no es menor. El cruce se realizó a lo largo de 800 metros, con una cañería de 30 pulgadas instalada a 26 metros de profundidad por debajo del lecho del río. La perforación principal se completó en apenas 28 días, aunque el trabajo total en la zona demandó unos cinco meses.

Desde el consorcio destacaron el carácter estratégico de este hito. “El cruce del río Negro marca un punto de inflexión para el VMOS. Nos acerca a concretar una obra que ampliará la capacidad de evacuación de petróleo, impulsará nuevas exportaciones y contribuirá al desarrollo regional”, señaló Gustavo Gallino, presidente del consorcio y vicepresidente de Infraestructura de YPF.

En la misma línea, el CEO del proyecto, Gustavo Chaab, remarcó el valor simbólico y técnico del avance. “Este hito une Allen con Punta Colorada atravesando el río Negro, con todo lo que representa para la provincia. Es una obra pionera que permitirá posicionar a la Argentina como un exportador relevante de petróleo”, afirmó.

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El cruce se realizó a lo largo de 800 metros, con una cañería de 30 pulgadas instalada a 26 metros de profundidad por debajo del lecho del río.

El cruce se realizó a lo largo de 800 metros, con una cañería de 30 pulgadas instalada a 26 metros de profundidad por debajo del lecho del río.

Una obra clave para el salto exportador

El VMOS forma parte del conjunto de proyectos que buscan resolver uno de los principales cuellos de botella de Vaca Muerta: la falta de infraestructura para evacuar la creciente producción de crudo.

Hoy, el desarrollo del shale argentino enfrenta limitaciones logísticas que impiden aprovechar todo su potencial. En ese contexto, el oleoducto aparece como una pieza central para ampliar la capacidad de transporte y abrir nuevas rutas de exportación hacia el Atlántico.

Según estimaciones del sector, una vez operativo, el proyecto podría generar exportaciones por más de u$s15.000 millones anuales, consolidando al petróleo como uno de los principales generadores de divisas del país.

Actualmente, la obra presenta un avance general del 58%, con progresos en distintos frentes: el tramo del oleoducto entre Neuquén y Río Negro, la estación cabecera en Allen, las estaciones de bombeo en Chelforó y Santa Rosa, y la terminal en Punta Colorada.

El proyecto es impulsado por un consorcio que reúne a algunas de las principales empresas del sector energético, con participación de compañías como YPF, Pampa Energía y Pluspetrol, entre otras.

Cómo funciona el cruce horizontal dirigido

Uno de los aspectos más relevantes del hito alcanzado es la tecnología utilizada. El cruce horizontal dirigido permite instalar ductos sin necesidad de abrir zanjas a cielo abierto, lo que reduce el impacto ambiental y evita intervenir directamente el cauce del río.

El proceso comienza con la perforación de un túnel piloto que define la trayectoria subterránea. Luego, ese túnel se ensancha progresivamente hasta alcanzar el diámetro necesario para alojar la tubería. Finalmente, se inserta la cañería mediante un sistema controlado desde superficie.

Durante la operación se utilizan lodos especiales a base de agua, que cumplen múltiples funciones: remover el material del suelo, estabilizar el túnel y facilitar el desplazamiento de las herramientas y la tubería.

Este tipo de tecnología se ha convertido en un estándar internacional para atravesar obstáculos naturales o urbanos sin afectar la superficie, y su aplicación en el VMOS refuerza la escala y complejidad del proyecto.

Impacto regional y articulación público-privada

El cruce del río Negro también tuvo una fuerte carga institucional. La actividad fue encabezada por el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, junto a autoridades provinciales y representantes del sector privado.

En el encuentro participaron ejecutivos de empresas clave del consorcio, como Marcelo Mindlin, Damián Mindlin y Carlos Bacher, además de funcionarios técnicos y legisladores.

La obra es ejecutada por la UTE conformada por Techint Ingeniería y Construcción y Sacde, dos actores históricos en el desarrollo de infraestructura energética en el país.

Más allá del avance puntual, el proyecto refleja un modelo de articulación entre el sector público y privado orientado a destrabar inversiones de gran escala, en un contexto donde la necesidad de divisas y crecimiento productivo ocupa el centro de la agenda económica.

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