El respaldo político del Norte argentino al proyecto de una nueva Ley de Biocombustibles quedó plasmado este viernes en San Miguel de Tucumán, durante la apertura de la II Cumbre de Bioetanol “Impulsando el futuro del bioetanol en Argentina”. Los gobiernos nacional, de Tucumán y de Jujuy, junto a autoridades provinciales, legisladores y representantes de la industria, expresaron un mensaje coincidente: el sector necesita una nueva regulación, mayor previsibilidad e inversiones para aumentar el corte de bioetanol del actual 12% al 15% en las naftas.
Ley de Biocombustibles: fuerte respaldo al proyecto que eleva de 12% a 15% el corte del bioetanol con naftas
En la apertura de la II Cumbre de Bioetanol, Tucumán, Jujuy y el sector sucroalcoholero cerraron filas detrás del proyecto que se debatirá en el Senado. Reclaman reglas claras para atraer inversiones y ampliar la participación de los biocombustibles en las naftas.
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El mensaje que surgió de la apertura de la Cumbre fue contundente: las provincias están dispuestas a acompañar una expansión del bioetanol.
La discusión llega en un momento clave para la industria. El proyecto que se encuentra en el Senado propone modificar el esquema vigente y avanzar hacia un mercado con mayor competencia, nuevas modalidades de comercialización y porcentajes de mezcla superiores.
Para las provincias del NOA, sin embargo, el aumento del corte es solamente una parte de la discusión. El reclamo central es que la nueva ley permita generar las condiciones para que los ingenios y destilerías puedan invertir en mayor capacidad productiva y convertir al bioetanol en una actividad estratégica para el desarrollo regional.
Tucumán: "No queremos que nos regalen nada"
El vicegobernador de Tucumán, Miguel Ángel Acevedo, fue uno de los primeros en marcar la posición política de la provincia y del NOA. En su discurso destacó el papel de la industria azucarera y defendió la necesidad de avanzar hacia un mayor uso de energías renovables producidas en la región.
"No estamos pidiendo ningún privilegio, porque nosotros tenemos la caña, tenemos la industria, industriales capacitados y con la energía suficiente para llevar a cabo el desarrollo de Tucumán", sostuvo.
Acevedo planteó que el desafío es aprovechar las capacidades productivas existentes y generar un marco que permita ampliar la actividad. "Queremos desarrollar, apoyamos el corte, queremos ir del 12 al 15 por 100, pero para eso se necesita inversión", afirmó el titular de la Legislatura tucumana.
En ese punto ubicó uno de los principales reclamos del sector: seguridad jurídica y reglas de largo plazo. "Para que esa inversión se realice necesitamos una seguridad jurídica", señaló, al advertir que las inversiones en capacidad industrial no pueden depender de decisiones de corto plazo o de los intereses coyunturales de las compañías petroleras.
Por eso, el vicegobernador expresó el respaldo de Tucumán al proyecto que se encuentra en el Senado. "Apoyamos esta iniciativa que está en el Senado, que se llegue a concretar, porque eso significa desarrollo y crecimiento para el norte argentino", enfatizó ante un auditorio repleto en el segundo piso del Hotel Catalinas Park del centro de la capital.
La defensa del bioetanol fue presentada además como parte de una agenda federal. Acevedo sostuvo que el objetivo no es solamente beneficiar a Tucumán, sino reducir las asimetrías históricas entre el Norte y otras regiones del país. "Esto no es una lucha de Tucumán. Lo tenemos que enmarcar dentro de un federalismo que cada vez se impone más", remarcó.
Jujuy también cerró filas detrás de la nueva regulación
El gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, coincidió con el planteo tucumano y destacó que el bioetanol representa para la región una herramienta de desarrollo económico y social. "El bioetanol particularmente para nosotros significa desarrollo económico, significa desarrollo social", afirmó durante la apertura.
Sadir consideró que la Cumbre adquiere especial relevancia porque el sector se encuentra frente a la posibilidad concreta de modificar el marco regulatorio. "Estamos, creo que, como tal vez no en otras oportunidades, ante la inminencia de la posibilidad de que se produzcan cambios importantes", señaló.
El gobernador jujeño puso el foco no solamente en el porcentaje de corte, sino también en el funcionamiento futuro del mercado. "Acá hemos hablado del corte, de la idea de aumentar el corte, pero también quiero decir que seguramente habrá conclusiones respecto del mercado, de cómo tiene que funcionar el mercado, de cómo es el tema de los precios y la transparencia o no del mercado", explicó el mandatario jujeño.
Para Sadir, esas definiciones serán centrales para determinar cómo se desarrollará el negocio en los próximos años. "Tenemos que pelear por la mejor normativa que nos sirva a toda la región, a toda la liga, pero obviamente también pensando en nuestros empresarios y trabajadores, porque también es el futuro de ellos", remarcó.
El mandatario jujeño también destacó que una mayor producción de bioetanol puede convertirse en una alternativa para los ingenios frente a las dificultades que atraviesan otras actividades vinculadas al sector. "Creo que esto es una gran posibilidad y alternativa", concluyó.
Daniel Abad al Congreso nacional: "La pelota va a estar en ustedes"
El ministro de Economía de Tucumán, Daniel Abad, planteó la discusión desde una perspectiva productiva. Según explicó, el proyecto que llegó al Senado es el resultado de un proceso de negociación entre las provincias y los distintos sectores que integran la cadena de biocombustibles.
"Este es la culminación de un trabajo muy arduo que se ha venido realizando durante bastante tiempo con la liga de biocombustibles, tanto de caña de azúcar, de maíz, de biodiésel", señaló.
Abad destacó que el objetivo fue alcanzar un proyecto consensuado entre las distintas regiones productoras. "Es la culminación con un proyecto consensuado que hoy está en el Senado de la Nación y que próximamente entendemos que va a ser tratado", afirmó.
El ministro sostuvo que las provincias hicieron su parte al impulsar el consenso político y legislativo y que ahora el desafío pasa al sector privado. "El Estado, los estados provinciales, Jujuy y Tucumán, Córdoba con el tema del maíz, Salta y las provincias del biodiésel, como Entre Ríos o Santa Fe, han hecho un esfuerzo tremendo para llegar a un consenso", explicó el jefe de la Hacienda tucumana.
Y lanzó una definición que sintetizó el espíritu del encuentro: "Como se dice en términos futboleros, la pelota va a estar a partir de la sanción de esta ley en ustedes, señores".
Para Abad, el aumento del corte debe funcionar como un incentivo para que la industria invierta. "Es un estímulo para hacer las inversiones que, de alguna manera, materialicen y hagan realidad, no tan solo llevar el corte del 12% al 15%, sino mucho más", sostuvo.
El objetivo, explicó, es que el bioetanol gane participación en la matriz energética y contribuya simultáneamente a la reducción del impacto ambiental y a una mayor utilización de energías renovables.
Durante su exposición, Abad también recordó un antecedente histórico que sigue presente en la memoria de la industria azucarera: el denominado Plan Alconafta. "Sabemos que hay intereses y hay intereses fuertes. Ya nos pasó lo que tenemos algunos años y estábamos en la actividad azucarera, vivimos lo que era el Plan Alconafta y cómo cayó el Plan Alconafta. Eso no debe volver a suceder", afirmó.
La referencia apunta a la necesidad de que el crecimiento del bioetanol se apoye en una política de Estado y no solamente en una decisión coyuntural.
Para Tucumán, la discusión tiene una importancia adicional porque la provincia no cuenta con los grandes recursos mineros que en los últimos años comenzaron a atraer inversiones hacia otras jurisdicciones del NOA. "Hay provincias que felizmente tienen recursos extraíbles, como puede ser Jujuy, como puede ser Salta, Catamarca, La Rioja, San Juan. Nosotros no tenemos nada de eso", señaló Abad.
En ese contexto, el ministro defendió la necesidad de apostar a actividades productivas tradicionales como el azúcar y el limón, pero incorporando mayor valor agregado. "Este es un desafío, y el desafío solamente se enfrenta con inversiones", resumió.
Del 12% al 15%: el primer paso de una industria que busca crecer
El aumento del corte de bioetanol del 12% al 15% aparece así como uno de los puntos centrales de la reforma que se discutirá en el Senado. Para el NOA, el cambio no representa solamente tres puntos porcentuales adicionales en la mezcla de las naftas. Implica la posibilidad de ampliar el mercado interno, generar incentivos para nuevas inversiones y aumentar la demanda de caña de azúcar destinada a la producción energética.
La discusión también se vincula con la estrategia de transición energética del país. El bioetanol permite sustituir parcialmente combustibles fósiles en el transporte y, dependiendo de la eficiencia del proceso productivo, reducir la intensidad de emisiones de la matriz. Pero para que esa oportunidad se transforme en inversiones, la industria reclama previsibilidad.
El mensaje que surgió de la apertura de la Cumbre fue contundente: las provincias están dispuestas a acompañar una expansión del bioetanol, pero necesitan que el nuevo marco regulatorio garantice reglas claras y condiciones que permitan planificar inversiones a largo plazo.
Una ley que puede redefinir el negocio de los biocombustibles
El proyecto en discusión no se limita al incremento del corte de bioetanol. También propone cambios en el funcionamiento del mercado, mecanismos de comercialización y mayor transparencia en la formación de precios, además de contemplar otros combustibles renovables. Por eso, la Cumbre funciona como una plataforma política y técnica para discutir qué tipo de mercado pretende construir la Argentina.
Tal como reveló Ámbito, la demanda en torno a la reforma de Ley N° 27640, que establece un marco regulatorio de biocombustibles hasta 2030, era cuasi unánime: sancionada en el 2021, proponía cortes en los combustibles de hasta un 5% en biodiésel -producido con aceites vegetales- y un 12% en bioetanol -realizado con azúcar y almidón de cereales-.
Los reclamos de sectores productivos son aumentar los cortes que se mezclan con los combustibles fósiles tradicionales, lo que tiene aceptación mayoritaria por la posibilidad de evitar la dependencia del petróleo crudo y la reducción del impacto ambiental. Se estima que exista un impacto en el costo final del combustible de entre un 3% (según YPF) y un 10% (según la Secretaría de Energía).
Ante esta situación, en 2025 dos senadoras (Carolina Moisés -Jujuy- y Alejandra Vigo -Córdoba-) insistieron en la sanción de un proyecto. El debate avanzó hasta octubre de ese año, cuando se presentó el subsecretario de Hidrocarburos de la Nación, Federico Veller, a la Comisión de Minería y Energía de la Cámara. El funcionario ratificó la demanda por una nueva ley pero planteó diferencias con las legisladoras considerando que "no tienen suficiente consenso, porque hay oposiciones sectoriales y personales” y explicando que “es sumamente complejo encontrar una posición que deje a todas las partes, al menos, con la sensación de que ha sido tenida en cuenta su posición”. Ante ello, una presentación de Patricia Bullrich en mayo de este año terminó de establecer la postura del Gobierno.
En representación de La Libertad Avanza, la senadora propuso un régimen que se extienda durante 15 años en donde se amplíe el corte del biodiésel al 10% y el bioetanol al 15%, proponiendo que la composición de este último contenga un 6% de materia de origen de la caña de azúcar y otro 6% del maíz, de forma tal de equilibrar la promoción de ambos sectores. Además se establece la procedencia nacional de la producción y que los precios máximos de mercado no podrán superar los resultantes de un índice acorde a las tarifas internacionales.
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