La Central Nuclear Atucha I se acerca a una instancia decisiva de su proyecto de extensión de vida. Luego de completar su primer ciclo operativo tras cinco décadas de generación, la central avanza con el reacondicionamiento integral que permitirá iniciar un nuevo período de operación por otros 20 años.
Ponen a punto Atucha I para su regreso en 2027: los próximos pasos en la extensión de vida
La central nuclear atraviesa la etapa final de un proyecto que busca extender su operación por otros 20 años. Ya se realizaron más de 17.000 tareas y el próximo hito será la carga de combustible.
-
Ámbito Debate: Energía y Minería, con una agenda que reúne a referentes del sector
-
TotalEnergies anunció inversiones por casi u$s10.000 millones y su CEO destacó poder girar dividendos en Argentina
Con la finalización de las obras y las verificaciones regulatorias, Atucha I deberá completar las etapas previas al reinicio, incluida la carga de combustible.
El proyecto comenzó en septiembre de 2024 y contempla la intervención de sistemas, equipos e instalaciones de la central. A dos años del inicio de los trabajos, Nucleoeléctrica Argentina ya realizó más de 17.000 tareas, entre las que se encuentran modificaciones sobre sistemas de seguridad, renovación de equipos y obras de infraestructura.
Entre los trabajos realizados se encuentra la renovación del sistema de protección del reactor, la actualización de la red eléctrica de la central, inspecciones sobre los generadores de vapor y mejoras en los sistemas de refrigeración de las piletas de combustible gastado. También se construyó un nuevo edificio de ingeniería con capacidad para 180 puestos de trabajo.
El próximo paso será la carga de combustible nuclear, prevista para comienzos de 2027, antes del regreso de Atucha I a la generación eléctrica. La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) informó en agosto que el proyecto alcanzaba entonces un 60% de avance y que los trabajos estaban previstos para finalizar a mediados de 2027.
La etapa regulatoria será determinante para completar el proceso. La ARN fiscaliza las modificaciones realizadas por Nucleoeléctrica y debe verificar que las mejoras permitan elevar las condiciones de seguridad de la instalación respecto de su diseño original.
La experiencia de Embalse
Nucleoeléctrica ya atravesó un proceso similar con la Central Nuclear Embalse. La ARN otorgó en agosto de 2019 la licencia para el segundo ciclo operativo de esa central, luego de un proyecto que incluyó, entre otras intervenciones, el reemplazo de los generadores de vapor, modificaciones en los sistemas de seguridad y trabajos sobre componentes del reactor.
La experiencia acumulada la empresa nacional en la extensión de vida de Embalse es uno de los principales activos que la empresa busca convertir ahora en servicios exportables. Embalse utiliza tecnología CANDU 6, la misma plataforma que opera en las dos unidades de la central de Cernavod, Rumania, por lo que el conocimiento desarrollado en Córdoba resulta directamente aplicable a los trabajos de modernización y extensión de vida que enfrenta el parque rumano.
En ese marco, Nucleoeléctrica firmó en Bucarest un Memorándum de Entendimiento con SN Nuclearelectrica para explorar proyectos conjuntos que incluyen extensión de vida, modernización, ingeniería, mantenimiento y seguridad nuclear. El acuerdo busca aprovechar una experiencia argentina que ya fue aplicada sobre una central CANDU 6 y transformarla en una capacidad de servicios para el mercado internacional.
Ese antecedente es utilizado ahora para el proyecto de Atucha I, aunque se trata de una central con una tecnología diferente. La experiencia acumulada en Embalse permite a Nucleoeléctrica y al organismo regulador aplicar conocimientos y procedimientos adquiridos durante el primer proyecto argentino de extensión de vida.
La vuelta de Atucha I también tendrá impacto sobre la generación nuclear nacional. En 2024, antes de la salida de servicio de la central para iniciar su reacondicionamiento, el parque nuclear argentino alcanzó un récord de 10.449 GWh de generación neta, según datos oficiales.
Actualmente, el sistema nuclear argentino cuenta con Atucha II y Embalse en operación, mientras Atucha I permanece fuera de servicio por el proyecto de extensión de vida. El objetivo oficial es reincorporar la central al Sistema Argentino de Interconexión durante 2027.
La extensión de vida de Atucha I forma parte además de los proyectos estratégicos de Nucleoeléctrica junto con el Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Gastados II (ASECG II), destinado a acompañar la continuidad operativa de Atucha II. El Gobierno incluyó ambos proyectos entre las iniciativas para las cuales la empresa requiere financiamiento complementario.
Con la finalización de las obras y las verificaciones regulatorias, Atucha I deberá completar las etapas previas al reinicio, incluida la carga de combustible. La central, conectada al sistema eléctrico argentino desde marzo de 1974, busca así iniciar en 2027 un nuevo ciclo de generación nuclear.
- Temas
- Atucha
- Energía Nuclear





