El precio del oro registra una leve caída el martes, aunque logró mantenerse por encima del nivel clave de u$s5.000 por onza, en un contexto marcado por la cautela de los inversores ante la inminente publicación de datos económicos clave en Estados Unidos. Al mismo tiempo, el petróleo opera con bajas moderadas, condicionado por la persistente incertidumbre geopolítica en torno al estrecho de Ormuz, una zona crítica para el suministro energético global.
Oro y petróleo retroceden en medio de la tensión en el estrecho de Ormuz y a la espera de datos de EEUU
El oro cae pero se mantiene sobre u$s5.000 por onza y el petróleo retrocede levemente. Los inversores siguen de cerca los datos económicos de EEUU y la tensión en el estrecho de Ormuz.
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El oro anotó su quinta suba en las últimas seis ruedas y volvió a superar los u$s5.000 por onza
El mercado energético continúa mostrando cautela, atento tanto a los factores geopolíticos como a la evolución de la economía global y sus efectos sobre la demanda y la oferta de petróleo.
El oro al contado descendía un 0,8% hasta los u$s5.022,57 por onza a las 0524 GMT, luego de haber retrocedido cerca de un 2% el lunes. A pesar de la corrección reciente, el metal precioso continúa cerca de niveles elevados y por encima del umbral psicológico de los u$s5.000, tras haber alcanzado un máximo histórico de u$s5.594,82 el pasado 29 de enero.
En paralelo, los futuros del oro estadounidense con entrega en abril registraban una baja del 0,7%, ubicándose en u$s5.044,80 por onza.
Expectativa por los datos de empleo e inflación en Estados Unidos
El comportamiento del oro se encuentra condicionado por la expectativa del mercado frente a una serie de indicadores económicos relevantes que se conocerán esta semana en Estados Unidos. Entre ellos, se destacan los datos de ventas minoristas, el informe de empleo no agrícola y las cifras de inflación, que serán determinantes para anticipar la futura política monetaria de la Reserva Federal.
Actualmente, los mercados prevén al menos dos recortes de tasas de interés de 25 puntos básicos durante 2026, con el primero proyectado para junio. En ese contexto, el oro, que no genera rendimiento, suele beneficiarse de escenarios de tasas más bajas.
Según explicó Ilya Spivak, director de macroeconomía global de Tastylive, el metal mantiene una tendencia alcista general, aunque su evolución en el corto plazo dependerá en gran medida de las expectativas sobre la política monetaria estadounidense.
El dólar, por su parte, registró pérdidas recientes, lo que contribuyó a sostener el precio del oro, mientras el yen japonés se fortaleció tras la victoria electoral de la primera ministra Sanae Takaichi.
La plata y otros metales también operan con volatilidad
La plata al contado caía un 2,8% hasta los u$s81,08 por onza, luego de haber subido casi un 7% en la sesión anterior. Este metal había alcanzado un máximo histórico de u$s121,64 el 29 de enero, reflejando la fuerte volatilidad que caracteriza al mercado de metales preciosos.
De acuerdo con los analistas, el nivel de u$s80 por onza aparece como un soporte técnico relevante para la plata, aunque el mercado podría continuar mostrando amplias oscilaciones en el corto plazo debido a la toma de ganancias y la incertidumbre macroeconómica.
Otros metales preciosos también registraron caídas. El platino retrocedía un 2,3%, hasta los u$s2.075,18 por onza, mientras que el paladio descendía un 1,3%, ubicándose en u$s1.718,37 por onza.
El petróleo cae levemente en medio de la tensión en el estrecho de Ormuz
En el mercado energético, los precios del petróleo operaban con bajas moderadas mientras los inversores evaluaban posibles riesgos para el suministro global.
El crudo Brent descendía 16 centavos, o un 0,23%, hasta los u$s68,88 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) caía 20 centavos, o un 0,31%, hasta los u$s64,16.
La evolución del mercado petrolero está fuertemente influida por la situación en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico por el que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo consumido en el mundo. La reciente recomendación de autoridades estadounidenses a buques comerciales de evitar aguas territoriales iraníes volvió a poner el foco en el riesgo de interrupciones en el suministro.
Si bien las conversaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán, mediadas por Omán, mostraron señales iniciales positivas, los analistas advierten que la incertidumbre persiste y que cualquier escalada podría impactar rápidamente en los precios del crudo.
En este contexto, el mercado energético continúa mostrando cautela, atento tanto a los factores geopolíticos como a la evolución de la economía global y sus efectos sobre la demanda y la oferta de petróleo.







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