Vaca Muerta volvió a mostrar señales de dinamismo en agosto, con una recuperación de la actividad de fracturas luego del retroceso registrado en julio, mientras la producción de petróleo se mantiene en niveles récord y las exportaciones energéticas ganan peso en la balanza comercial. Según el relevamiento elaborado por Luciano Fucello, presidente de la Fundación Contactos Energéticos, la formación completó 2.262 etapas de fractura en agosto, un aumento mensual de 12,53% frente a las 2.010 punciones del mes anterior.
Vaca Muerta sostiene el impulso: más actividad, récord de petróleo y exportaciones en alza
La formación shale repuntó en agosto en cantidad de fracturas, luego del bajo nivel registrado en julio, y ya superó toda la actividad de 2024. El dato se suma a un escenario de récord productivo, mayor peso del petróleo no convencional, crecimiento exportador y una carrera de infraestructura para acompañar la expansión.
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La recuperación de agosto después del flojo julio, el récord de producción petrolera y el aumento de las ventas externas confirman que el shale neuquino ya no es solo una promesa de largo plazo, sino un factor central de la economía argentina.
El dato marca una mejora en el ritmo de trabajo, aunque no elimina las señales de moderación. Agosto logró revertir el bajón de julio, pero fue el segundo registro más bajo del año y quedó lejos del récord de junio, cuando se habían completado 2.760 etapas. La explicación se vincula con el final de la campaña orientada a pozos gasíferos y con empresas que comenzaron a dosificar tareas al acercarse al tramo final de sus planes anuales.
Más allá de esa dinámica mensual, el acumulado confirma que la actividad sigue en una escala elevada. Entre enero y agosto se realizaron 19.230 etapas de fractura, por encima de las 17.814 de todo 2024. Así, Vaca Muerta ya superó en ocho meses el nivel de trabajos del año pasado y mantiene expectativas de cerrar 2026 con una nueva marca récord.
Fracturas, petróleo y gas: una actividad orientada al crudo
El repunte de agosto estuvo concentrado principalmente en pozos petroleros. El 86,4% de las fracturas del mes se orientó a desarrollos de petróleo y solo el 13,6% a gas natural, una composición que refleja el sesgo actual de las inversiones en Vaca Muerta.
Siete operadoras realizaron trabajos de fractura durante el mes. YPF volvió a liderar la actividad, con 998 etapas completadas, seguida por Vista Energy, que realizó 416 punciones. Entre ambas concentraron más del 62% de las tareas de agosto.
El ranking se completó con Tecpetrol, del Grupo Techint, con 228 etapas en pozos petroleros del bloque Los Toldos Este 2; Shell, con 211 punciones en Cruz de Lorena; Pluspetrol, con 156 en Bajo del Choique-La Invernada; Phoenix Global Resources, con 112; y Pan American Energy, con 102 etapas en Coirón Amargo Sur Oeste.
Las fracturas son uno de los principales termómetros del desarrollo shale porque constituyen el paso previo para poner nuevos pozos en producción. Por eso, su evolución impacta no solo sobre el nivel de actividad de las empresas de servicios, sino también sobre la producción futura de petróleo y gas.
Producción récord y liderazgo no convencional
El repunte de actividad llega después de otro mes récord para el petróleo argentino. De acuerdo con el Monitor Oil & Gas de RICSA ALyC, la producción nacional alcanzó en julio los 916.200 barriles diarios, con una suba interanual de 17,2% y un avance mensual de 0,1%. La consultora señaló que el país quedó a solo 83.800 barriles diarios de alcanzar el millón de barriles por día.
Vaca Muerta explicó la mayor parte de ese resultado. Según RICSA ALyC, la formación produjo 643.581 barriles diarios de petróleo en julio, 27% más que un año atrás, y representó el 70,5% de la producción total del país. En gas natural, aportó 96,6 millones de metros cúbicos diarios, con una suba interanual de 6%.
El reporte mensual del IAPG también mostró el peso creciente del no convencional. En julio, el 71% del petróleo y el 70% del gas producido en la Argentina correspondió a recursos no convencionales. En el total nacional, la producción promedio fue de 145.166 metros cúbicos diarios de petróleo y 158,119 millones de metros cúbicos diarios de gas.
La Cuenca Neuquina concentró el grueso de esa expansión. Según el IAPG, aportó en julio 113.442 metros cúbicos diarios de petróleo, equivalente al 79% del total nacional, y 121,795 millones de metros cúbicos diarios de gas, el 77% de la producción argentina.
Exportaciones, divisas y balanza energética
El impacto de Vaca Muerta ya se observa con claridad en el comercio exterior. Según RICSA ALyC, las exportaciones de Combustibles y Energía llegaron en julio a u$s1.506 millones, con un crecimiento interanual de 97,8%. En el acumulado de los primeros siete meses del año, alcanzaron u$s9.151 millones.
El crudo fue el principal motor. Los ingresos por exportaciones petroleras llegaron a u$s1.020 millones en julio, con una suba interanual de 144,4%. En el acumulado enero-julio, las ventas externas de crudo sumaron u$s5.722 millones, 59,2% más que en el mismo período del año anterior.
El salto se explicó por una combinación de mejores precios y mayor volumen. RICSA ALyC señaló que el Brent promedió u$s83,8 por barril en julio, 17,9% más que un año atrás, mientras las cantidades exportadas de crudo crecieron 107% interanual y 36,2% frente a junio.
Neuquén se consolidó como el principal motor exportador energético del país. La provincia exportó u$s897 millones en Combustibles y Energía durante julio y acumuló u$s5.122 millones en los primeros siete meses de 2026, de acuerdo con RICSA ALyC.
El gas, entre el crecimiento estructural y la estacionalidad
El gas natural muestra una dinámica distinta a la del petróleo. En julio, la producción nacional se ubicó en 157,8 millones de metros cúbicos diarios, con una baja interanual de 1,2% y una caída mensual de 0,9%, según RICSA ALyC.
En Neuquén, el no convencional domina con claridad. El informe de RICSA ALyC estimó que el gas no convencional representó el 91% del total provincial y señaló que la producción de Vaca Muerta creció 33% entre enero y julio, consolidando su rol en la expansión gasífera de la provincia.
El IAPG mostró una tendencia similar para la Cuenca Neuquina: en julio, el 89% del gas producido en esa cuenca fue no convencional y solo 11% convencional. La producción neuquina de gas alcanzó 121,795 millones de metros cúbicos diarios, con 108,920 millones provenientes de desarrollos no convencionales.
La actividad de fractura de agosto, sin embargo, mostró una menor participación del gas frente al petróleo. Ese dato sugiere que, al menos en el corto plazo, el desarrollo está más volcado al crudo, mientras el gas queda condicionado por la demanda estacional, la infraestructura disponible y los proyectos de exportación de mediano y largo plazo.
Infraestructura, el próximo desafío
La aceleración productiva de Vaca Muerta vuelve a poner a la infraestructura en el centro de la agenda. Para sostener el crecimiento del petróleo, el sector necesita ampliar capacidad de transporte, almacenamiento y salida exportadora. Sin esas obras, el aumento de producción puede encontrar límites logísticos.
RICSA ALyC señaló que la Argentina sigue acortando distancia hacia el millón de barriles diarios y que el crecimiento está impulsado por Vaca Muerta, mientras avanzan desarrollos de infraestructura que buscan sostener ese ritmo.
En ese contexto, obras como nuevos oleoductos, terminales de almacenamiento, ampliaciones de evacuación y proyectos portuarios resultan decisivas para transformar barriles adicionales en exportaciones efectivas.
El desafío es convertir la actividad del upstream en dólares permanentes para la economía. La producción ya alcanzó un nuevo escalón, las exportaciones de crudo crecieron con fuerza y Neuquén se consolidó como el eje energético del país. El punto crítico será que la infraestructura acompañe la velocidad del desarrollo shale.
Una foto de expansión con señales a seguir
El panorama general combina datos positivos y alertas. Por un lado, Vaca Muerta ya superó en agosto todo el nivel de fracturas de 2024, la producción petrolera argentina marcó un récord y las exportaciones energéticas crecieron con fuerza. Por otro, el nivel mensual de fracturas todavía quedó lejos del máximo de junio y el gas mostró una dinámica más condicionada.
La lectura de conjunto muestra una formación que sigue siendo el principal motor energético del país, pero cuya expansión depende de tres variables: sostener la actividad de completación de pozos, ampliar infraestructura y mantener condiciones de inversión para que el crecimiento productivo se traduzca en exportaciones.
Por ahora, Vaca Muerta conserva el impulso. La recuperación de agosto después del flojo julio, el récord de producción petrolera y el aumento de las ventas externas confirman que el shale neuquino ya no es solo una promesa de largo plazo, sino un factor central de la economía argentina.
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