27 de agosto 2026 - 20:58

Vaca Muerta llevó la producción de petróleo a otro récord y el crudo ya lidera las exportaciones argentinas

La extracción nacional alcanzó en julio los 916.200 barriles diarios, con una suba interanual de 17,2%. El petróleo crudo acumuló ventas externas por u$s5.722 millones entre enero y julio y representó casi 10% de todas las exportaciones del país.

Vaca Muerta llegó a 643.100 barriles diarios en julio, con un incremento de 26,4% frente al mismo mes del año pasado, y ya concentra más del 70% de todo el crudo que se extrae en el país.

Vaca Muerta llegó a 643.100 barriles diarios en julio, con un incremento de 26,4% frente al mismo mes del año pasado, y ya concentra más del 70% de todo el crudo que se extrae en el país.

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La producción de petróleo de la Argentina alcanzó en julio un nuevo récord de 916.200 barriles diarios, impulsada principalmente por Vaca Muerta y por el crecimiento sostenido de la cuenca neuquina. El dato representa una suba interanual de 17,2% y confirma el cambio de escala del sector hidrocarburífero, que ya empieza a reflejarse con fuerza en el comercio exterior.

El motor del crecimiento volvió a ser la producción no convencional. Vaca Muerta llegó a 643.100 barriles diarios en julio, con un incremento de 26,4% frente al mismo mes del año pasado, y ya concentra más del 70% de todo el crudo que se extrae en el país.

El salto productivo tuvo un impacto directo en las exportaciones. Entre enero y julio, las ventas externas de petróleo crudo sumaron u$s5.722 millones, 59,2% más que en el mismo período de 2025. Ese monto representó 9,8% de todas las exportaciones argentinas.

El petróleo, principal producto de exportación

El dato más relevante del frente externo es que el petróleo crudo se convirtió en el principal producto de exportación de la Argentina en lo que va de 2026, por encima de la harina y los pellets de soja, que habían liderado el ranking un año atrás.

Solo en julio, los despachos de aceites crudos alcanzaron u$s1.020 millones, con una suba interanual de 144,4%. El crudo neuquino, producido principalmente en Vaca Muerta, explicó la mayor parte de ese salto.

La dinámica muestra que la energía empieza a modificar la composición histórica de la canasta exportadora argentina, tradicionalmente dominada por el complejo agroindustrial. El petróleo ya no aparece solo como una promesa de mediano plazo, sino como una fuente concreta y creciente de divisas.

Además del crudo, en el acumulado del año se destacaron las exportaciones de naftas, con u$s401 millones y una suba de 37,7%; butanos licuados, con u$s255 millones y un aumento de 36,1%; y propano licuado, con u$s187 millones y una mejora de 14,7%.

Superávit energético de casi u$s900 millones en julio

El crecimiento de la producción también se reflejó en la balanza comercial energética. Según el informe de Intercambio Comercial Argentino del INDEC, las exportaciones de combustibles y energía alcanzaron u$s1.506 millones en julio, con una suba interanual de 97,8%.

Al mismo tiempo, las importaciones energéticas cayeron 7,3% y totalizaron u$s614 millones. Con esa combinación, la balanza del sector dejó un superávit mensual de u$s892 millones, frente a apenas u$s12 millones en julio de 2025.

El dato tiene especial relevancia porque julio forma parte del período de mayor demanda invernal, cuando suelen crecer las compras de GNL, gasoil y electricidad. Aun en ese contexto, el salto exportador permitió sostener un saldo positivo amplio.

En el acumulado enero-julio, las exportaciones energéticas superaron los u$s9.000 millones y el superávit del sector llegó a u$s6.853 millones. La mejora fue de 84% frente a los u$s3.669 millones registrados en el mismo período del año pasado.

Más volumen, no solo mejores precios

El salto exportador no se explica únicamente por la suba de los precios internacionales del petróleo. Aunque el contexto global, atravesado por tensiones en Medio Oriente, mantiene elevados los valores del crudo, el principal factor detrás de la mejora fue el aumento de la producción y de los volúmenes exportados.

En el conjunto de combustibles y energía, las cantidades exportadas crecieron 30,3%, mientras que los precios aumentaron 15%. Esa diferencia muestra que la expansión física de la oferta argentina tuvo un peso decisivo.

La mayor disponibilidad de crudo de Vaca Muerta permitió ampliar los despachos al exterior y reducir la dependencia de un efecto precio. Para el sector, ese punto es clave: el crecimiento exportador se apoya en más producción y no solamente en una coyuntura internacional favorable.

El gas se mantuvo estable

En gas natural, la producción nacional se ubicó en 158,8 millones de metros cúbicos diarios en julio, en línea con los registros de los últimos meses. En Vaca Muerta, la producción gasífera alcanzó los 96,5 millones de metros cúbicos diarios, con una suba interanual de 5,9%.

El dato muestra una dinámica distinta a la del petróleo. Mientras el crudo mantiene un sendero de crecimiento acelerado, el gas se mantiene estable, condicionado por la demanda estacional, la infraestructura disponible y las posibilidades de evacuación.

De todos modos, la producción no convencional también domina el segmento gasífero y sigue siendo el eje de los proyectos de expansión, especialmente por el potencial de exportación regional y por las iniciativas de GNL de largo plazo.

Infraestructura, el próximo límite

El récord de julio confirma el potencial productivo de Vaca Muerta, pero también vuelve a poner en primer plano la necesidad de infraestructura. Para sostener el crecimiento del petróleo, el sector necesita ampliar capacidad de transporte, almacenamiento y salida exportadora.

Los próximos saltos dependerán de obras como oleoductos, terminales portuarias y sistemas de evacuación que permitan convertir la producción incremental en exportaciones efectivas. Sin esa infraestructura, el crecimiento puede encontrar límites logísticos.

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