13 de abril 2000 - 00:00

"ACROBACIAS DEL CORAZON"

M ientras prepara su película, una directora vive (y reelabora artísticamente) diversos problemas con su actual marido, guionista, su ex, que es músico, su amiga actriz, y la actual de su ex, una chica que además tiene problemas con su propio ex, y con un embarazo que no sabe a quién atribuir. Cada uno de esos personajes tiene también lo suyo, y además hay que considerar al marido de la actriz, a la correspondiente ex, al hijo...
Que el espectador pueda seguir estos enredos sin perderse es buena prueba de la habili-
dad de su autora. Comedia romántica de amores perdidos, separados, intercambiados, o reencontrados, «Acrobacias del corazón» se desarrolla entre ilusiones, recriminaciones, algunos dolores maduros e imágenes de números circenses que, de algún modo, ilustran los sentimientos de sus personajes, al tiempo que también participan de la trama.
Productora, actriz y guionista, Teresa Costantini debuta aquí como directora, y no le va mal. Ella siempre estuvo enteramente comprometida con sus trabajos, y la experiencia le ha dado buena mano para entregarle al público un producto debidamente acabado y facturado. Por ejemplo, sabe reunir gente talentosa, y hacerla lucir.
Acá se lucen, en primer término,
Virginia Innocenti como una mujercita egocéntrica, y Gabriel Goity como el sufrido esposo, pero también cada uno de los que pasan por la pantalla tiene su momento destacado, y eso también debe destacarse.
No consigue, en cambio, apretar del todo su historia, ni evitarle algunos recursos que caen demasiado en el lugar común, o el psicologismo de revista. Como compensación, sorprende con ciertas escenas muy bien resueltas (por ejemplo, el reencuentro del tipo tranquilo con su ex, o el juego de plano-contraplano entre dos jóvenes y un tercero) y satisface con un desenlace donde todos los personajes se reconcilian, o encuentran una nueva oportunidad, o un atendible consuelo a sus pesares.
Ciertos guiños locales, como el mate, la misa, o las referencias al Instituto de Cine aportan sabor al conjunto. Un diálogo merece recordarse: la actriz que le reitera a su hija «Ya te dije que todo lo que pasa en la tele es de mentira», y la nena que de inmediato se inquieta «¿Vos sos de verdad?».

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