• El martes, en ExpoTrastiendas, la subsecretaria de Cultura nacional Magdalena Faillace, tendrá a su cargo un tema difícil: «Gestión y política cultural». Buena oportunidad para consultar sobre el nuevo y desconcertante proyecto de transformar en artistas a los desocupados de los planes Jefas y Jefes de Hogar. La propuesta de la subsecretaria es ponerlos a pintar murales a cambio de los 150 pesos que reciben. Más allá de la comprensible inquietud de los vecinos, ya que los jefes y jefas, neófitos en la pintura, debutarán en la vía pública, el programa, salvando distancias, parece inspirado en el Plan Roosevelt. En la década del 30, artistas de EE.UU., entre ellos, Pollock, De Kooning y el mexicano Siqueiros, fueron convocados por el Estado para pintar cuadros, carteles y murales. Claro, la diferencia nuestro plan local es que se trataba de artistas, y si se investiga mínimamente el proyecto de Roosevelt, se verá que su objetivo era que los méritos profesionales de los elegidos aseguraran «obras de calidad», que el plan político era «afirmar la conciencia profesional». Así, con los 94 dólares mensuales que pagaban a cambio de algunas obras, consolidaron la comunidad artística que dio origen a la Escuela de Nueva York.
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• El viernes pasado en la sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta se inauguró «Manos en la masa, la persistencia de la pintura», una muestra imperdible curada por Duilio Pierri, quien rescata un momento muy especial del arte argentino sin afán documental y dejándose llevar más bien por su gusto y sus recuerdos de la década del 80. La selección bien podría considerarse arbitraria, pero lo cierto es que logra brindar una idea del espíritu que animaba a un grupo de artistas de sobrado talento. Hay obras especiales como «Ultimo combate en Cuernavaca» de Juan Pablo Renzi, o «Trepando», de Pablo Suárez, entre muchas otras de Gordín, el grupo Loxon, Eguía y Kuitca. En otra de las salas se exhibe una excelente muestra del pintor Luis Frangela. Allí se comentó el sitio que inauguró Marcia Schvartz en la web, que lleva el nombre de la pintora y tiene un link dedicado a los personajes que frecuentan los vernissages.
• El arte desborda museos y galerías y ha invadido espacios alternativos. A los numerosos restaurantes que presentan exposiciones se sumó ahora la vistosa peluquería de la calle Paraná y Arenales con sus muebles de diseño y paredes de neón. Desde el martes pasado, entre ruleros y secadores exhiben sus obras Cecilia Costantini, Andrés Toro, Pablo La Padula y el maestro León Ferrari. La curaduría está a cargo de Fernando Brizuela y Beto de Volder, montajistas del Malba que ya tienen la muestra de Sergio de Loof en su agenda. En el mismo barrio se inaguró el jueves pasado Espacio Ag --Arte del Plata, en la antigua tienda Rhoders, con la exposición «Identidades Argentinas». Luego, a pocas cuadras de allí, la emotiva muestra de Claudia Fontes, un festejo de cumpleaños de niños carenciados que marca el cierre de la galería Luisa Pedrouzo, dejó a todos con el sabor amargo de la despedida.
• El Centro Cultural Rojas continúa con el ciclo «Mi colección favorita». Cristina Schiavi, Rafael Cippollini, Fabián Burgos y Daniel Molina ya mostraron imágenes y hablaron de las obras que les gustaría tener. El viernes les toca el turno a los artistas Margarita Paksa, Sebastián Gordín, Pablo Siquier, el crítico Fernando Farina y la escritora María Moreno. Y el 31 a los artistas Marcos López, Fernanda Laguna, Sergio Avello, Diana Aisenberg, Alfredo Prior y Nora Dobarro.
• ¿Qué puede hacer un artista cuándo tiene dudas sobre el rumbo de su obra? Sobre el tema de las clínicas (ver Ambito de las Artes, página 3), Tulio de Sagástizábal señala: «La primera beca de Guillermo Kuitca fue quizás para muchos, como para mí, el primer contacto con un sistema de análisis de las obras. Lo cierto es que comenzamos a desarrollar este modo de trabajo docente que difería fundamentalmente con la tradición del taller en que se formaban los artistas, particularmente los pintores y escultores. Siempre existió y aún subsiste una profunda resistencia a admitir que la práctica artística se vincule a la conceptualización, al pensamiento, porque que de algún modo así se desacraliza enormemente la practica, ya que se plantean conflictos que van mucho más allá de los meros obstáculos del oficio. Todo aprendizaje es educativo, depende de los marcos y contextos de referencia, teóricos, conceptuales, ideológicos, en fin, del campo de ideas que permiten construir una imagen en un momento, en una época, en un contexto. La clínica no es un sistema reparador, no cura taras (esas son otras clinicas) aunque cure muchas por extensión. Alejada de cualquier saber autoritario y excluyente, en la clínica se discuten las obras, pero también las ideas sobre las obras, y las estrategias y maniobras personales para producir algo que se desea significativo».
• Muchos son los artistas que trabajan con este sistema docente. Beto de Volder cuenta que en el año 2001, el tucumano Sandro Pereira ganó una beca y decidió gastar ese dinero en contratarlo, «como asesor técnico de una serie de trabajos escultóricos que quería desarrollar.Así comencé a viajar regularmente a la provincia de Tucumán durante casi dos años. Además de trabajar con Sandro, realice en forma privada un taller de experimentación de materiales con un grupo de jóvenes artistas. Luego, como parte de las actividades de una exposición en la que participé en el museo provincial Timoreo Navarro, convocado por la Secretaría de Cultura realicé una clínica sobre materiales en escultura».
• Sonoridad Amarilla convoca a la tercera edición de Caja de Fotógrafos: «Invitamos a mostrar imágenes que nos reflejen como parte activa de la comunidad, que transmitan conceptos claros y directos capaces de aportar un registro que defina tus afectos, tus lazos, tu origen. Traé tus fotografías, la cantidad que desees. Caja de fotógrafos es una feria fotográfica donde tenemos la oportunidad de observar, manipular, dialogar, adquirir e intercambiar con la obra y el fotógrafo». La cita es en la Plaza Seca del Centro Cultural San Martín el 31 octubre, 1 y 2 noviembre 7, 8 y 9 noviembre de 16 a las 23.