4 de julio 2003 - 00:00

Ahora Internet ayuda a que una serie tenga más rating

Friends
"Friends"
B asándose en el auge del «breaking news» (noticias televisivas actualizadas y en directo) en Japón y Estados Unidos se ha lanzado el «breaking fiction», que consiste en inventar contenidos laterales e historias paralelas a las series de televisión, para seguir a través de Internet y celulares.

Con el fin de explotar al máximo la intriga que se genera semana a semana, mientras los capítulos no están al aire, la novedad radica en proveer al televidente información complementaria y «minuto a minuto» sobre las ficciones más populares.

Aunque las series televisivas en Estados Unidos funcionan bien a nivel audiencia y comercialización, el objetivo radica en lograr campañas de publicidad más agresivas a través el «breaking fiction» para afianzar la ficción por sobre el auge de realities, que regresa en la temporada veraniega de ese país con «Cupid», «American Idol», «Survivor» o «The Bachelorette», entre otros.

Consultado por este diario, el autor Daniel Delbene, explicó: «Los norteamericanos lo hacen con las series y con las sitcoms porque sus características hacen necesario implementar una forma de contacto más estrecho con el público. Hay que tomar en cuenta que la duración de cada episodio es de 25 minutos, la frecuencia es semanal y que, además, una temporada dura seis meses. O sea que por otros seis meses sólo se pasan repeticiones y la historia se estanca, con lo que hay que mantener el interés del espectador durante ese largos tiempo porque el programa no está al aire. Entonces se recuerre a todo tipo de medios para mantener «viva» la serie».

Por ser un fenómeno relativamente nuevo, en nuestro país no se experimentó aún con esquemas de este tipo, aunque sí se han publicitado con relativo éxito los portales de Internet que brindan información adicional y exclusiva sobre programas de televisión. Esos sitios detallan lo que ocurre en los programas, presentan foros de discusión, chats con los eliminados de los realities, fotografías y demás minucias.

El canal que más explota a nivel local los negocios periféricos a la programación es «Telefé»: además de la exportación de latas y formatos, la emisora ofrece a empresarios asociar la marca de sus programas a los productos más diversos, con el fin de optimizar la venta. En los casos de «Resistiré» o «Rebelde Way», son decenas los portales con fotos inéditas y opiniones de sus fans. Sin embargo, no se ha implementado aún el «breaking fiction» aunque sus seguidores siempre propongan tramas alternativas o imaginen probables desenlaces.

Celia Alcántara
, histórica guionista, dijo a este diario: «Me parece un disparate porque desvía la atención hacia otros soportes. La gracia está en que el televidente se quede con esa intriga que se busca eliminar mediante ese sistema novedoso de Internet. La eficacia de la telenovela radica en el gancho final para que el televidente siga la historia capítulo a capítulo y no en inventarle historias alternativas que desvíen la atención».

Por su parte,
Alberto Migré, más preocupado por los derechos autores en Internet que por la ineficacia narrativa, sostuvo: «Si se implmenta hay que pelear para que se pague el derecho de autor en Internet, aunque sean 20 centavos, no importa, pero si continúa sin haber legislación al respecto, el derecho de autor a la larga se pierde. Ocurre que no hay leyes porque existen grandes intereses».

Pedro Cristiani,
autor de «El hacker», entre otros y que reside actualmente en Nueva York, explicó: «Las ficciones paralelas en internet siempre me parecieron fascinantes. En Argentina nunca se hizo nada parecido, apenas en algunos websites se incluyen guias de episodios, como lo hizo en su momento www.elhacker2001.com.ar. El caso mas evidente y reciente es el de www.thematrix.com pero el exceso terminó siendo contraproducente para la pelicula: existe tanta informacion intrínseca a la trama y los personajes en el el website y el juego que la pelicula final tiene demasiados baches narrativos. Me sumaría a hacer algo así pero no debería hacerse con los mismos autores de la obra original, sino que estos funcionaríamos como coordinadores para otros nuevos, que aporten un punto de vista enriquecedor al universo previamente creado».

El «breaking fiction», a primera vista rentable, tuvo sus primeros antecedentes en las series estadounidenses «Friends» y «Dawson Creek»: hace tres años, este último ciclo utilizó Internet para extender su influencia mientras el programa no estaba en el aire. Los capítulos seguían filmándose y «Dawson Creek» experimentó un crecimiento de audiencia y visitas descomunal, coincidiendo con determinadas iniciativas de contenidos que captaron la atención de los sus seguidores. La extensión de marca llevada a cabo por los responsables de www.dawsonscreek.com tuvo un reflejo inmediato en varias series de televisión que comenzaron a crear «mundos paralelos» en Internet, asociados a las historias emitidas en la pantalla chica.

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