11 de diciembre 2003 - 00:00

Amores a toda edad en buena comedia inglesa

Hugh Grant, Emma Thompson y Martine McCutcheon
Hugh Grant, Emma Thompson y Martine McCutcheon
«Realmente amor» (Love Actually. G.Bretaña, 2003, habl. en inglés). Dir.: R. Curtis. Int.: H. Grant, E. Thompson, A. Rickman, L. Neeson, C. Firth, L. Linney, R. Atkinson y elenco.

Richard Curtis, el ingenioso guionista de «Cuatro bodas y un funeral», «Un lugar llamado Notting Hill» y «El diario de Bridget Jones», debuta como director con un film en el que parece haber querido sintetizar todos los títulos anteriores, si no toda la historia de la comedia romántica. El resultado es un fresco agradable y liviano, que vendría a ilustrar la declaración de principios inicial: «La opinión generalizada es que vivimos en un mundo lleno de odio y codicia, pero yo no lo veo así; me parece que el amor está en todas partes».

Para hacerlo, reclutó a un impactante elenco, integrado por varios animadores habituales de sus guiones anteriores. Con Hugh Grant a la cabeza, también están Rowan Atkinson (el televisivo «Mr. Bean», cuyos libretos también escribió Curtis), Emma Thompson, Liam Neeson, Colin Firth y Laura Linney, para citar los más conocidos. Con todos ellos elaboró un cóctel de entrecruzamientos de gente de toda edad y condición (eso sí, excluyentemente heterosexuales) en pleno delirio o angustia amorosa, y de situaciones diseñadas para representar la vida: actos escolares, bodas, funerales, fiestas de oficina, reuniones familiares, etcétera.

Los cruces involucran, por ejemplo, al primer ministro británico (Grant), que estrena el cargo perdiendo la cabeza por la menos sofisticada de sus servidoras. Tal es su deslumbramiento que llega a acusar públicamente de «abusador» al presidente norteamericano, de visita oficial en Inglaterra, menos por patriotismo que por despecho, ya que aquél (una cruza de George W. Bush y Bill Clinton encarnado estupendamente por Billy Bob Thornton) le echó algo más que un ojo a su «inconveniente» objeto de deseo.

Entretanto, la hermana ama de casa del ministro (Thompson) ve peligrar su aburrido matrimonio a manos de la secretaria del marido, mientras trata de contener a un amigo ( Neeson), quien encima de quedarse viudo debe apuntalar a su pequeño hijastro, víctima de un amor sin esperanzas por una compañerita de colegio. También hay un deslenguado rockero otoñal que busca recuperar algo de gloria aggiornando un viejo hit para relanzarlo en Navidad (el grueso del film se desarrolla días antes de esa fecha, con profusión de música ad hoc incluida); una pareja de algo así como dobles de cuerpo pornos; una melancólica norteamericana que no puede concretar una pasión servida en bandeja por un doloroso compromiso familiar; un escritor que se enamora de su mucama portuguesa con quien no puede intercambiar una frase sensata, por incompatibilidad idiomática. Y así sucesivamente.

Aunque no todas las historias tienen el mismo interés y atractivo, «Realmente amor» abunda en gags muy eficaces y está lo suficientemente bien construida, y actuada, como para que sus 132 minutos no parezcan tan excesivos (que lo son), y que muchos de sus chistes parezcan más irónicos y profundos de lo que son realmente.

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