12 de octubre 2001 - 00:00
Amplio sector de la cultura contra Lopérfido
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Alejandra Boero, acompañada de Lydia Lamaison, abrió el acto denostando la política cultural del actual gobierno a cuyos funcionarios acusó de «traidores». Más tarde un grupo de actores, entre los que se encontraban Luisa Kuliok y Lidia Catalano, representaron «Riesgo país», un improvisado montaje dirigido por Hugo Urquijo y Beatriz Matar, que dramatizaba el infructuoso diálogo entre los artistas argentinos y su secretario de Cultura, retratado como un individuo frívolo y «sin estudios», absorbido por las campañas políticas y más preocupado «en salir en las revistas de la farándula que en ocuparse de sus funciones». Darío Lopérfido, además, fue hostilizado durante todo el acto a través de carteles y muñecos que reproducían su figura.
Brambilla
En conversación telefónica con este diario, Raúl Brambilla se mostró cauteloso. Reconoció que de los 400 mil pesos que debía recibir el Cervantes para este último trimestre sólo llegaron aproximadamente 60 mil. Consultado sobre las medidas con las que piensa paliar esta crisis, Brambilla respondió que «A su pedido, le hemos hecho llegar a Lopérfido, con copia a Economía, una planilla con el presupuesto mínimo y necesario para que el teatro siga adelante. Absorbimos todos los recortes del año y seguimos haciendo un enorme esfuerzo. Y no se trata solo de problemas de presupuesto, el Cervantes tiene una crisis organizativa, con personal mal encuadrado y serios problemas estructurales que no han tenido una vía de solución. La situación es realmente crítica, más allá de este recorte que desde luego la ha vuelto terminal».
También explicó que cuando dice «personal mal encuadrado» se refiere a que «en el momento de poner en marcha la autarquía no se dotó al Cervantes de la estructura sólida y conveniente para un ente autárquico. Hubo cargos mal distribuidos, indebidamente remunerados, además de un estricto congelamiento de vacantes que hace imposible cualquier movilización de personal. Por ejemplo, si alguien fallece o se jubila, ese cargo no se puede cubrir. Tenemos flexibilidad cero». Respecto de qué va a pasar con la programación de aquí a fin de año, el funcionario manifestó que «es difícil saberlo hasta que no sepamos qué piso presupuestario vamos a tener».




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