Mitch, el padre de la cantante inglesa Amy Winehouse, decidió darle una lección a su hija para que dejase las drogas y fingió que estaba al borde de la muerte por un paro cardiaco.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Ella era claustrofóbica, agorafóbica, fóbica de todo y de todos. Incluso la gente le pasaba drogas por encima de la verja hasta la ventana", explicó el hombre de 56 años al diario británico Daily Mirror.
Aunque la noticia recién se conoció ahora, el simulacro sucedió el año pasado y, según parece, dio resultado ya que la cantante accedió a internarse en un centro de desintoxicación.
Su padre asegura que desde diciembre no ha vuelto a consumir estupefacientes; sin embargo, le preocupan los nuevos hábitos con los que ha sustituido su adicción.
"Su bebida habitual es Jack Daniel's con una bebida cola y cuando queda con sus amigos puede beber demasiado". De todas maneras la familia sigue esperanzada y cree que Amy dejará el alcohol al igual que las drogas.
Según publica El mundo de España, Mitch también reveló que su hija está obsesionada con la gimnasia y con el shopping. "Se ejercita durante tres horas al día y se ha vuelto adicta a las compras. Cualquiera de las adicciones podría ser un problema, pero la que más pendientes nos tiene es el alcohol".
Dejá tu comentario