El autor de «Bajo el volcán»(1947) -considerada una de las obras literarias más relevantes del siglo XX- se caracterizó por trabajar exclusivamente con materiales autobiográficos; tal vez, con la secreta intención de aplacar sus destructivos fantasmas personales, los mismos que lo condenaron a un alcoholismo crónico. «Ultramarina» (1933) está basada en su propia experiencia como grumete en un carguero procedente de Liverpool que lo llevaría rumbo al Lejano Oriente. Fue su primera novela publicada y en ella ya aparece un tópico habitual en la obra de Lowry, el descenso a los infiernos, siempre asociado a la expurgación de una antigua culpa.
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Dana Hilliot, protagonista de « Ultramarina», embarca en el Oedipus Tyrannus para superar lo que él mismo define como «miedo a la vida, miedo a la naturaleza humana». Pero sus refinados gustos literarios y su regodeo en el alcohol y la soledad lo muestran, en realidad, como un joven artista en busca de una experiencia para narrar. Por alguna razón Hilliot acepta el desprecio y las burlas de la tripulación, que lo considera un afeminado niño rico, y aunque finalmente logre ganarse el aprecio y el respeto de sus compañeros, toda su travesía estará signada por su inexplicable necesidad de castigo y por el ambivalente deseo -y temor- de verse convertido en uno de esos seres aguerridos y brutales que aprovechan cada puerto para alcoholizarse y frecuentar prostitutas. En un rapto de misticismo, Hilliot ruega a Dios que lo libere de la lujuria, mientras invoca el nombre de Janet, la noviecita a la que juró fidelidad, cuyo recuerdo idealizado (una clara alusión a la angelical Beatriz de «La Divina Comedia») lo impulsa a salir triunfante de este infierno. Las alusiones míticas, religiosas y literarias de la obra no alcanzan la magnífica arquitectura simbólica de «Bajo el volcán», pero las andanzas del torturado protagonista apuntalan el interés de la narración. De todos modos, se requiere de bastante paciencia para sobrellevar la abrumadora cantidad de citas en griego clásico, y de diálogos en alemán, portugués y sueco que invaden la trama. «Ultramarina» anuncia las virtudes de un gran escritor, si bien la presente traducción española está lejos de reflejar las ironías y sutilezas de este autor. Así, todo lo que se dice suena demasiado literal cuando en realidad no lo es. Patricia Espinosa Informate más
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