18 de mayo 2006 - 00:00

"Aryentains II": espejo entre cómico y temible

Aunque todos son buenos comediantes, Jean Pierre Noher es el único que no «morcillea» en este nuevo elocuente retrato del argentino tipo basado en textos de Fontanarrosa.
Aunque todos son buenos comediantes, Jean Pierre Noher es el único que no «morcillea » en este nuevo elocuente retrato del argentino tipo basado en textos de Fontanarrosa.
«Aryentains II», basada en cuentos de R. Fontanarrosa. Adap.: J. Shussheim. Dir.: L. Jelin. Int.: C. Silly, D. Aráoz, J.P. Noher y R. Serrano. Dir.: L. Jelín. Vest. y Esc.: A. Mateo. (ND/Ateneo.)

Esta segunda edición de «Aryentains», protagonizada por el mismo elenco, resulta mucho más incisiva que la anterior. La nueva versión está basada en cinco cuentos de Roberto Fontanarrosa pertenecientes a su libro «El rey de la milonga», y fueron adaptados para la escena por Jorge Shussheim. Esta vez no hay personajes femeninos ni asoman los típicos fanáticos de fútbol a los que es tan afecto Fontanarrosa. Aún así el espectáculo ofrece un elocuente retrato del macho argentino, no necesariamente para darle palos, sino para confrontarlo con esas situaciones, tan insalubres, que tiñen su vida cotidiana.

Las escenas en las que Coco Sily insulta de arriba abajo al automovilista que le tocó bocina, al médico que le retaceó información o a la azafata que lo puso en lista de espera, provocan un efecto catártico en la platea. Su bronca «a la italiana» resulta muy cómica, pero cuando este «hombre de carácter» responde al maltrato de los otros con mucha más intolerancia y agresividad, la identificación con el personaje es desplazada por una temible caricatura del argentino tipo. Un individuo que cuando sus necesidades ya están cubiertas se olvida rápidamente de las injusticias que denunció.

«Aryentains II» se apoya básicamente en el pintoresquismo de sus personajes (el exhibicionista que se cree un artista callejero, la banda de delincuentes esquilmada por un «punga» chileno, el prototípico «Rey de la milonga») y, más aún, en la natural comicidad del elenco. Jean Pierre Noher es un actor muy dotado para la comedia y toma muy en serio la composición de sus personajes. En cambio Sily, Daniel Aráoz y Roly Serrano cultivan un humor más pícaro y populachero que busca la complicidad del espectador. Los tres «morcillean», se ríen de sus equivocaciones o bien estimulan las ocurrencias de sus compañeros, muy a tono con el clima del espectáculo.

Con su formato de historieta (muy bien apuntalado por la escenografía y vestuario de Alejandro Mateo) «Aryentains II» entretiene a un ritmo sostenido. Sólo los separadores entre cuadro y cuadro resultan algo flojos. En ese espacio, cada uno de los actores recita a su turno un breve monólogo a ritmo de rap, que apenas sirve para disfrazar los cambios de escenografía y vestuario.

Lo mejor de «Aryentains» es el número de cierre, basado en «El sueño del general Cornejo», una magistral tomadura de pelo a las biografías de próceres. Brilla el talento de Fontanarrosa en este relato apócrifo sobre las andanzas de un militar que perdió su lugar en la Historia por culpa de sus estruendosos ronquidos. Los cuatro actores se sacan chispas guiados por la mano experta de Lía Jelín, y hasta se lucen cantando algunos temas folklóricos, muy a tono con lo que se cuenta.

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