Presentación de «Alas y balas». Actuación de Luis Eduardo Aute (voz, guitarra). Con Gonzalo Las Heras (Guitarra, Dir. musical), Jota Marzán (batería), Antonio Sauco (teclados), José Luis Villegas (bajo) Cristina Narea (guitarra, percusión, coros). (Teatro Gran Rex, 4 y 5 de abril).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El filipino-español Luis Eduardo Aute es un viejo y querido conocido del público argentino. Pintor y cineasta, entre sus diversos oficios, puesto a cantautor -otra de sus actividades centrales-no es de los que se acomodan fácilmente a lo que indica el mercado. Podría decirse que «Todo lo contrario», como se llama una de las canciones de su más reciente disco, «Alas y balas».
Porque sin que ese disco haya sonado prácticamente por aquí, y después de una ausencia de tres años de los escenarios argentinos, se despachó con un concierto en el que incluyó prácticamente todo el material nuevo. Porque le importa muy poco que su recital resulte denso para la gente, y aunque sea naturalmente seductor para la platea -y muy especialmente para el público femenino maduro-no cede a la demagogia. Su discurso antibelicista no es una pose oportunista sino consecuencia de un pensamiento que ha mantenido a lo largo de los años.
Algunos llaman «literamúsica» a lo que hace, y la definición parece acertada. Aute es casi un relator de textos, puestos en melodía y armonías, es cierto; pero, como en los antiguos trovadores, esa música sólo sirve para dar un marco a sus poesías o a sus prosas. Y hasta se permite el gusto de leer algunas de sus «poemigas» -según su propia denominación-, pequeños poemas que suenan como aforismos.
Es difícil seguir de punta a punta un concierto de Aute. Y sólo los muy fanáticos lo disfrutan en su totalidad porque no todos los textos logran el mismo vuelo y porque la ausencia absoluta de concesiones al «show business» lo convierten en un producto de digestión complicada. De todos modos, para los que siguen participando de sus espectáculos por las viejas canciones, hubo algunos momentos de alegría -y no casualmente fueron los más festejados-; aquellos en que cantó temas como «Anda», «Al alba», «Slowly» o «Sin tu latido».
Dejá tu comentario