6 de septiembre 2001 - 00:00

Avatares de la TV

Avatares de la TV
El inefable Luis Majul se enorgulleció el martes del «lujo de tener a 'Lilita' Carrió y 'Solita' Silveyra juntas» en su programa. Después de presentar a la jefa del ARI como «la gran candidata de la política que está revolucionando la ídem en el país... todavía no se sabe si para bien o para mal», le preguntó si sentía que «al atacar a 'Solita'» la estaban atacando a ella. «A mí no, a las mujeres», respondió Carrió, quien para demostrar que «ama a los hombres» dio una curiosa lección de cómo tratarlos: «hay que tenerlos cortos y hacerles de madre, sólo así funcionan».

Para «homenajear» a la sincrética Soledad Silveyra, la producción de «La cornisa» preparó un informe que hacía hincapié en todos sus romances, incluido el actual, «con un hombre más joven que sus hijos» y a China Zorrilla diciendo, entre otras cosas, que admiraba a ambas (Carrió y Silveyra) porque «en el fondo son dos niñas... locas divinas». Sin esperar que 'Solita' se seque las lágrimas que le arrancó esa declaración, Majul le preguntó si se proponía legalizar el aborto y, más punzante aún, si estaba entre sus planes legalizar el consumo de marihuana. Lo primero motivó una confusa intervención de Carrió y a lo segundo Silveyra contestó entre carraspeos que no le parecía «relevante».

Lo más interesante, sin embargo, vino cuando el conductor -que se dirigía a sus entrevistadas como «las chicas»- quiso conocer la opinión de Dora Barrancos, una de las candidatas a diputadas por el ARI, con la mala suerte de olvidarse el apellido. «Su misoginia es increíble», le disparó Barrancos. No fue ése el único momento incómodo de su intervención, ni tampoco Majul el único damnificado, ya que después de alabar a Soledad Silveyra «como mujer», la candidata se lamentó de que la actriz participara «de esa cosa espantosa que es 'Gran hermano'».

A propósito del vapuleado programa de «Telefé», la producción de «La cornisa» le hizo otro flaco favor a Soledad Silveyra con aspiraciones políticas progre, sacando por teléfono a Lorena (ex «Gran hermano» I) que le prodigó cariñosos carajos y mierdas para decirle que «aguante». «Gracias Lori... y te esperamos en el ARI», invitó Silveyra ignorando el evidente gesto de disgusto de Elisa Carrió. A otra persona que la actrizconductora manifestó querer ver en el ARI fue a Graciela Fernández Meijide, con la enigmática frase «una mujer que espero que se recupere».

Aunque con algunos altibajos, divierte el ciclo humorístico de Jorge Guinzburg, «Peor es nada» que se emite por «América». Sus bocadillos son entretenidos, no así las intervenciones de Laura Oliva y Elizabeth Bernaci que resultan casi siempre forzadas. Lo mejor del último programa fue el móvil que realizó Ernestina Pais desde la Dirección de Antecedentes de la Policía Federal en la calle Azopardo, donde la movilera dejó como obsequio un pesado y prominente rollo de papel para pasaportes.

En «Después de hora» entretuvo también una larga confusión sobre las diferentes acepciones del voto entre las que podrán optar los argentinos para las próximas elecciones. No se habló de partidos, de listas ni de candidatos sino de la diferencia -que si no quedó clara para ellos, menos para los televidentesentre voto en blanco, impugnado y nulo. Se comprendió la primera categoría, «el voto en blanco es cuando no se pone nada en el sobre y va para la mayoría». Pero Daniel Hadad estaba ansioso por saber cómo impugnar el sufragio «para que ante la falta de alternativas potables nadie se beneficie con mi voto», y dijo «si pongo una boleta con la cara de San Martín es impugnado». Juan Pablo Feinman y Antonio Laje coincidieron en que eso era voto nulo y de ahí en más sobrevino una discusión en lo que sólo quedó claro que la pobre oferta para las próximas elecciones ha reducido el debate sobre política a su mínima expresión.

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