• Hizo 23 puntos de rating pero no satisfizo, por lo menos en su primera emisión, el nuevo programa de Nicolás Repetto en «Canal 13», que se tomó dos años de dolce far niente. Pese a su buen puntaje no logró superar a la competencia: «Telefé», con la película «Dr. Doolittle» de 20.30 a 22 hizo 27.3 puntos (fue lo más visto del domingo) y a las 22 «Trato hecho» totalizó 24.4 puntos. Repetto abrió con un resumen de lo ocurrido en el país durante los dos años en los que él estuvo disfrutando Europa. El televidente tuvo que ver así una síntesis que Repetto parece haberse armado para sí mismo a modo de recordatorio.
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• La sonriente «Pampita» le embelleció un poco el programa, y resultó muy poco comprensible la sección «Volvamos a la calle», donde buscaron contrarrestar tanta toma de calles y edificios por parte de piqueteros y mandaron a los hermanos Korol a jugar un picadito con futbolistas. Bien hecha, en cambio, la sección «Estuve allí» con un truco de archivo, donde se veía a Repetto entrevistando a Juan Domingo Perón. A la televisión siempre le va mejor con archivo y técnica. También estuvo lograda la nota «Dialoguitos» donde una mujer sorda lee los labios de funcionarios y detecta sus conversaciones. Se vio a Néstor Kirchner en el acto castrense por la muerte del General San Martín, que repetía varias veces junto a Anibal Ibarra: «Esto es muy aburrido».
• Finalmente Jorge Lanata, como primer invitado, lo puso incómodo. Si bien Repetto lo hizo hablar de temas como su «censura en la TV», su entrevistado avanzó sobre otro territorio, el de los dueños de los canales de televisión y la línea de pensamiento de sus periodistas y mencionó, con todas las letras, al grupo «Clarín», que por su «composición difusa no son tan apretables». Un incómodo Repetto bromeó: «Después de esto que acabás de decir ¿me quedaré sin aire yo también?».
• Más dolores de cabeza para Ana de Skalon de Bonasso, responsable del área de no ficción de «Canal 7». Ahora, seguramente en contra de sus propios principios, tuvo que firmar un comunicado en contra del Sindicato Argentino de Televisión (SAT) acusándolo de no querer trabajar para el programa periodístico oficialista «Visión 7 especial». La señora de Bonasso dijo que prohiben al personal de su sindicato cumplir con su trabajo por el que el Estado argentino le paga. También descubrió ahora las « actitudes patoteriles» con las que fuerzan a otros empleados a desempeñar la tarea que ellos se niegan a realizar. Lo que se dice, una auténtica crisis de conciencia.
• A Luis Majul le salió bien una. Obtuvo el testimonio del odontólogo Ricardo Barreda en «La cornisa», donde si bien no dijo cosas novedosas, fue impactante escuchárselas por su propia boca. Dijo Barreda que no se consideraba un delincuente y que había matado «por amor». Condenado a reclusión perpetua por asesinar a su esposa, sus dos hijas y su suegra en La Plata en 1992, Barreda admitió a Majul desde la Unidad 9 de La Plata que durante los primeros años de su carrera de abogacía en la cárcel había firmado autógrafos. Hasta un profesor le había pedido que cursara en su cátedra porque «me consideraba su ídolo, me garantizó un diez antes de empezar a cursar». Majul no tuvo que esforzarse mucho, porque Barreda tenía ganas de hablar. «Soy una persona a la que las cosas no le salieron como quiso, con un desenlace que no fue lo más armónico», dijo al recordar el episodio ocurrido el 15 de noviembre de 1992. Admitió que «tendría que haber salido a tomar aire». Respecto a su esposa, el hombre dijo que «fue el gran amor de mi vida» y que «una de las formas de matar también es por amor, creo que sucedió eso». Tamaño testimonio no le alcanzó a Majul sin embargo para ganarle la franja a Mariano Grondona aunque se le acercó bastante: perdió 5.7 contra 6.1.
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