• Cansa la marginalidad en «La liga» de «Canal 13», donde Daniel Malnatti recorrió con un taxista la zona roja esuchando sus apreciaciones sobre las prostitutas, mientras María Julia Oliván acompañaba a un travesti a la gira noctura. Las profesionales de la noche se quejaban de que el trabajo de las prostitutas tradicionales había bajado por el avance de los travestis. En paralelo, una productora se disfrazaba de prostituta y aprendía el oficio para luego llorar frente a la cámara por la «terrible humillación» que había sentido (!). Otra de las andanzas de Malnatti consistió en acompañar a un grupo de chicos de la calle para que le describieran cuáles eran las presas más fáciles a la hora de elegir a quién robar. Señalaron a taxis, remises, casas con ventanas desprotegidas, y a una pareja de personas mayores.
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• El lunes coinciden los estrenos de dos magazines a las 9 de la mañana para competir con «Canal 9» que emite «De 9 a 12». «Canal 13» lanzará «Mañanas informales», con Jorge Guinzburg y secciones variadas. ¿Quién hubiera dicho que el humorista que condujo «Semanario insólito» y «La noticia rebelde» terminaría cocinando y hablando de salud con sus columnistas? En «Telefé», Paula Trápani y Darío Villarruel animarán «Buen día Argentina», de similar propuesta. O bien la mañana está desierta, o bien la llenan todos con las mismas fórmulas.
• Jorge Lanata siempre es histérico y ahora -luego de Majul, sus ex colaboradores, los críticos de cine que criticaron su deplorable película «Deuda», el gobierno de Kirchner, Gustavo Sylvestre, América y muchos más- se enloquece contra Ambito Financiero. Dice que en el rating radial -su último refugio en Argentina-, en su cómodo puesto 14°, nosotros le ponemos 0.92. y entre iracundia expresa tener «uno y pico». ¿Creerá este simpático gordito que nos pasamos escuchando 19 radios para medirlo? Es obvio que damos la información común para todos los medios que suministra IBOPE. Señala que en el horario 6 a 9 para él da 0.92 exactamente. Lamentamos que «me rompan las bolas» -dijo en su programa- pero es totalmente cierto que casi no se lo escucha y que esté «muy por debajo de sus competidores». ¿O no es cierto que lo superan no ya digamos Gonzalez Oro o Pergolini, algo obvio por la diferencia de calidad de ambos que disputan el primer y segundo puesto, sino también sus ex subalternos y buenos periodistas Tenebaum y Zlotogwiazda, Marcelo Longobardi, Roberto Pettinato, Rolando Hanglin, Valenzuela, otros.¡Hasta están mejor Magdalena Ruiz Guiñazú y Nelson Castro, que es algo sí para preocuparse y comenzar a pensar en alguna otra profesión alternativa!
• Por su propia realidad protesta contra Ambito Financiero; nos adjudica apenas un sexto de los ejemplares vendidos; por su cuenta, además, le adjudica al Grupo Avila un tercio más de su real participación accionaria en el diario (¿tanto error se deberá a que es ignorante en números o querrá que Carlos Avila le devuelva a su ego algo de pantalla televisiva para evitar la depresión?).
• Nos adjudica opinar en tema bursátil según acciones que compra Ramos (Julio). Este le dice lo mismo que cuando en «Página 12» le adjudicó falsamente juegos deportivos en Olivos en época de Carlos Menem. La misma oferta pública: si el Sr. Lanata puede probar que Julio Ramos compró acciones de bolsa de alguna empresa (en los últimos 27 años, plazo grande) tiene derecho a venir y reclamar, lo mismo si jugó o no alguna vez a un deporte en la residencia presidencial de Olivos puede venir y reclamar 49% accionario del diario.
• Si se habla con más profundidad hay que decir que este Jorge Lanata fue un buen periodista de diario en «Página 12». Logró originalidad en prensa, que no es poco. Lo perjudicó haber logrado vivir como rico (casa en Punta del Este, primera en los aviones, viajes, etc.) pero no con el grado de independencia económica para que un periodista sea dueño del medio que crea -los periodistas de Ambito Financiero lo lograron- por lo cual nunca tuvo tranquilidad y apenas «independencia» otorgada. Fue una desgracia para sus cualidades.
• De ahí en más resolvió mal y con una opinión magnificada de sí mismo no justificada. Si no tenía toda la independencia por las circunstancias debió respetar codigos cuando le dieron pantalla. Se creyó cineasta y no lo era, peor si montaba la cámara casi permanentemente sobre su persona. Ser el «Michael Moore del subdesarrollo» no era para él. Su película «Deuda» fue de la más promocionada del cine nacional antes de su estreno y también un fracaso de los más estruendosos: duró solo una semana en cartelera por carencia casi total de público. Su libro «ADN» tuvo también asombrosa difusión previa y fue otro fracaso que hasta costó el puesto a directivos de « Planeta» que aconsejaron editarlo y terminaron sustituidos por chilenos. Allí cometió la barbaridad como autor de escribir una obra basada en lo que se recoge de Internet.Así salieron disparates como que el mate de yerba no es nacional sino árabe, la empanada criolla inventada por peruanos, el juego de truco por los árabes, etc. No fue original tampoco en la forma porque Walter Graziano escribió su libro «Hitler ganó la guerra» pero, más sincero, admitiendo que tomaba los datos de Internet y que no podía asegurar al lector que fueran ciertos porque cual quiera puede escribir cosas inventadas y sumarlas a la red para que cualquiera las tome. De aquí a que sean ciertas...
• Escribió libros de historia extrayendo a su gusto e intuición de otros autores y bajo el lema «la historia que no me enseñaron». Era lógico que no se la enseñaran a nivel de mínima profundidad porque confesó que solo hizo sexto grado. No obstante es bastante culto por autoformación pero, claro, eso no da método de tal manera que en sus libros de « historia» consideró que era importante que un ministro se guardara temporariamente un diente de Manuel Belgrano cuando trasladaban sus restos, o sea la minucia histórica.
• La última vez que Lanata pudo probar que su «popularidad» no es tal (nunca en televisión superó 6.5 de rating) y que la cultura histórica no lo cobija fue en la última feria del libro: al lado de él, un escritor chileno tenía cuadra y media de cola de público para autografiar su obra. Lanata apenas 15 personas.
• Las escenas de sexo fuerte no parecen tener fin en TV. En la novela erótica de «América», «Doble vida», ya se vieron desnudos y relaciones sexuales casi explícitas entre casi todo elenco. Esta semana le llegó el turno, finalmente, a Juanita Viale. Protagonizó junto a Felipe Colombo una escena en un hotel alojamiento donde no se privaron de mostrar en detalle el largo bamboleo de sendos cuerpos desnudos. En «Telefé», el especial « Divas en exceso» emitió imágenes de modelos y actrices pasándose un consolador de mano en mano y utilizándolo cual micrófono para hablar.
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