Florencia De la V, invitada
al programa de Susana
Giménez
Susana Giménez insiste en convertir su living en «Confesionario» y tras las visitas la semana pasada de Graciela Alfano, Matías Ale, Moría Casán o Nicole Neuman, recibió el lunes a Florencia de la V, quien comunicó en su programa que se casará el 1° de noviembre. «¿Por qué no me puedo poner un vestido de novia? Estamos organizando una megafiesta para 250 personas. Jorge Ibáñez está diseñando mi vestido, quiero ir en auto por Avenida Libertador y que toda la gente salga a los balcones de los edificios con pañuelos blancos para saludarme», se emocionó el travesti. Entre gritos y abrazos de felicitación de parte de Giménez, también contó De la V que estaba más flaca porque hace pilates y que evalúa si integrar el elenco de «El exitoso Señor Pells» en «Telefé» o el jurado de «Patinando por un sueño» en «Canal 13». Su presencia en «Telefé», desesperado por alcanzar a «Canal 13», lleva a pensar que se inclinará por la primera opción.
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En «TN» siguen con el recurso de la pantalla partida que se inauguró con el conflicto Gobierno vs. Campo y ayer se reiteraba con Carpas vs. Diputados. Con el título «Carpas polémicas», la movilera describía el desembarco de la carpa del campo: «Hay caras de Santa Fe y Callao que estuvieron en el cacerolazo y ahora están aquí en apoyo al campo». Memoria prodigiosa para recordar manifestantes. «TN» titulaba luego como «Telefé» con su reality de encierro: «Retenciones: el debate».
Lamentable el show de las carpas y la discusión en «CQC» entre el «carpero» y los militantes K. Clemente Cancela le preguntaba al dueño de las carpas por el precio y el hombre se sinceraba: «Todavía no vi un mango, estas carpas cuestan 8 mil pesos por el alquiler durante 10 días». Cuando el movilero quiso saber quién pagaba la instalación del camping, un militante de Frente para la Victoria buscaba convencerlo de que «Nadie paga», hasta que hubo careo con el «carpero»: «Bueno, bueno, podemos llegar a un acuerdo» retrocedía el militante K, «¿Acepta cheques?». Penoso que se gasten en 6 carpas 48 mil pesos que provienen del bolsillo de los contribuyentes. Este total de dinero no incluye los «amenities» de las carpas que se vieron por todos los canales de noticias, entre ellos plasmas, que emitían un documental contra Carlos Menem.
En «CQC» las declaraciones de Cristina Fernández y Néstor Kirchner fueron sólo jocosas e irónicas, en respuesta al estilo de preguntas a las corridas de los movileros. Sin embargo, es algo pues no existe otra clase de entrevista seria a la que se preste el matrimonio K. De Néstor Kirchner lo único que obtuvieron fue un risueño: «Sólo me importa que Racing salga campeón» mientras a Cristina de Kirchner la entrevistó Gonzalito el día que lució su sobretodo fucsia. Le decía «Caperucita rosa» y como la Presidente no respondía sobre el conflicto con el campo comenzó el jugueteo: «¿Soy caperucita? Pero al lobo lo dejé en casa» reía Cristina Fernández. El movilero remató: «Bueno, pero cuidado a ver si se queda sola en el campo y se la come el lobo».
En «CQC» se reunieron con Macri para conocer su opinión por el conflicto con los taxistas aunque ya era viejo pues ese día había explotado el otro conflicto, el de las carpas. Más divertido fue ver al Jefe de Gobierno porteño en el Cirque Du Soleil rodeado de famosos y circo. También divirtió Kate de «Lost» y una entrevista en la que le regalaban una maquinita de afeitar «para que uses en la isla donde estás siempre sudada» y también una botella de vino. A su novio, el personaje «Charlie», le obsequiaron un CD de «Piola Vago», el disco de Carlos Tévez al que el actor de «El señor de los anillos» definió como «Barato». Se calzó el otro obsequio, una camiseta de Independiente pues el actor sigue al equipo inglés Manchester United, también llamado «Diablos rojos», como el equipo local de Avellaneda.
Se estrenó en Warner el talk show de Ellen Degeneres y el primer programa demostró que muchas veces se sobredimensiona la TV norteamericana y a sus estrellas, pues llegan a ser hasta más tontas que las locales. O casi... tampoco hay que exagerar. Al programa de Degeneres, que se emite de lunes a viernes a las 17, no puede cuestionársele cierta gracia de la conductora pero sí inventiva. Como cualquier ciclo más, comienza con el tradicional monólogo, que en el debut versó sobre «dormir con mascotas» y continuó con temas anacrónicos como la reconstrucción de casas en Nueva Orleans o el Superbowl. Problemas de dar programas de actualidad grabados.
Aunque se publicite como la serie «de una de las creadores de Sex and the city», «Lipstick Jungle» no tiene gracia, ni en las actuaciones ni en el guión. Versa sobre tres de las 50 mujeres más poderosas de Nueva York interpretadas por Brooke Shields, Kim Raver y Lindsay Price, Cuesta reconocer a Shields, quien en lugar de mantener sus preciosos rasgos optó por operarse tanto que quedó irreconocible. En el último capítulo se vio a las tres amigas conversando, como lo hacían las cuatro de «Sex and the city», sobre penurias varias, entre ellas, la infidelidad de una de ellas, quien tenía relaciones con un apuesto hombre entre las naranjas y desayuno. La fórmula de «Sex and the city» está en vías de extinción. Los buenos guionistas también.
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