13 de junio 2003 - 00:00

Buen inicio de ciclo benéfico

Trío San Telmo. Haydée Seibert Francia (violín); Bárbara Civita (piano); María Eugenia Castro (violoncello). Obras de Mozart, Haydn y Hummel. (Teatro Nacional Cervantes. Org. Fundación Kinor.)

E sta fue la apertura de un original ciclo de abono con fines benéficos, y en el que se proponen un revisionismo de los Tríos y sus etapas de desarrollo; incluye todos los de Beethoven, incluso su Triple Concierto, con el Trío Guarnieri de Praga. La recaudación se destina a la formación de niños músicos de Villa Lugano, la Villa 31 y las escuelas de Moisesville en la inundada provincia de Santa Fe. Es un apoyo al trabajo que viene desarrollando la Secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad mediante el proyecto de «Orquestas Infantiles y Juveniles», con el que se ofrece una oportunidad a chicos de escasos recursos de consolidar una vocación y tener un decente medio de sustento en el futuro.

El Trío San Telmo se formó veinte años atrás, cuando la Fundación que presidía el coleccionista de arte Jorge Helft lo patrocinaba. La excelencia artística del conjunto siguió su permanencia en el medio, con discos grabados y actividad permanente. Y si bien para este concierto no contaron con la violoncelista Viviana Almerares, el reemplazo de María Eugenia Castro estuvo a la altura de sus compañeras.

Con inteligencia presentaron un programa con una partitura temprana de Mozart en la apertura, y otra más madura del mismo compositor para cerrar la velada, ambas en Si Bemol Mayor. En el centro dos Tríos en Sol Mayor, uno del formal Haydn y otro del rescatado Jacobo Nepomuceno Hummel.

Fue una noche de exquisita armonía, no solamente por las tonalidades, sino porque las intérpretes hicieron una labor relevante, plena en musicalidad y de primer nivel artístico.

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