20 de septiembre 2009 - 13:00

Campanella deslumbró a San Sebastián

Soledad Villamil, Ricardo Darín y Juan José Campanella durante el rodaje de El secreto de sus ojos
Soledad Villamil, Ricardo Darín y Juan José Campanella durante el rodaje de "El secreto de sus ojos"
Llegó a San Sebastián precedido por un contundente éxito de taquilla en Argentina, y el cineasta Juan José Campanella consiguió también meterse en el bolsillo a la crítica del festival: la mezcla de emoción, comedia e intriga de "El secreto de sus ojos" recibió hoy felicitaciones y pisa fuerte en la carrera por la Concha de Oro.  

Con "El secreto de sus ojos", basada en la novela de Eduardo Sacheri, el director de "El hijo de la novia" se desliga de sus películas anteriores para embarcarse en el cine negro y narrar la historia de una pasión, envuelta en un crimen sin resolver que permaneció imborrable en la memoria del protagonista a lo largo de 25 años. Y éste no podía ser otro que su actor fetiche Ricardo Darín, quien además hace doblete en el certamen con "El baile de la victoria", de Fernando Trueba.

"Juan y yo tenemos recorrido mucho camino juntos y es muy generoso conmigo", dijo Darín durante la rueda de prensa. Desde que Campanella le entregó el guión de "El mismo amor, la misma lluvia" y le dijo "escribimos esto pensando en vos", sintió que le "hacían un regalo".

A ése siguieron "El hijo de la novia" y "Luna de Avellaneda". "Él es quien maneja mi carrera de alguna manera", añadió, dejando patente la buena relación que los une desde hace años.

"El secreto de sus ojos" se mueve a caballo entre los años 70 y el presente, orquestada por los recuerdos de un recién jubilado que ya sólo puede mirar hacia atrás "para moverse hacia delante", explicó Campanella. "Hasta que no cierran bien las heridas, no se puede seguir".

Porque por mucho que se intente, "el pasado no muere, no termina de ser sepultado", añadió Villamil.

Y en esa búsqueda, los ojos se convierten en llaves que irán abriendo cerraduras, ya que "todos los personajes guardan un secreto". Campanella se propuso rodar dos películas, "una con el diálogo y otra con los ojos", porque precisamente ahí radica "la principal diferencia entre el cine y las demás artes interpretativas, en la posibilidad del primer plano", la fuerza de la mirada.

Pero además, la cinta combina elementos de suspenso con buenas dosis de humor, como del que hizo gala Ricardo Darín al ser preguntado por sus dos "yo". "Me gusta tanto más la parte de la película en que estoy más viejo que he decidido envejecer. Ahora voy a ser viejo", bromeó el actor.

Campanella no supo o no quiso revelar qué "secreto" guarda para entusiasmar a público y crítica. "En el cine no existe la felicidad, sólo el alivio", señaló. Pero a juzgar por el buen recibimiento de hoy, seguro que puede sentirse algo más que aliviado.

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