18 de abril 2005 - 00:00

Cándido López, evocado con arte en notable film

José Luis García reconstruyó con su cámara el trayecto dela Guerra del Paraguay, en la cual fue soldado el pintor CándidoLópez.
José Luis García reconstruyó con su cámara el trayecto de la Guerra del Paraguay, en la cual fue soldado el pintor Cándido López.
De rostro chupado, distante pero atento, el autor de cine clase B Monte Hellman disparó este fin de semana la siguiente anécdota en el Festival de cine de Buenos Aires: «Yo estaba trabajando para Roger Corman. Un día, harto de hacer lo mismo, le dije que quería rodar algo distinto, una versión de 'Esperando a Godot'. Corman me miró con desagrado, y me dijo 'Eso acá, no'.Y me mandó a hacer otros dos westerns de bajo presupuesto. Bien, a uno lo transformé en algo así como 'Esperando a Godot en el Oeste'. Es 'The Shooting', con Jack Nicholson y Warren Oates» (aquí estrenado como «El disparo»). Hellman no dudó en incluir también a Nicholson entre los productores avaros («para ahorrar gastos me hizo rodar un film en solo 18 días»), ni en reconocer que casi todos sus trabajos fueron por encargo.

¿Se es menos independiente por hacer trabajos de encargo? En pleno Festival Internacional de Cine Independiente, Enrique Bellande, el de la deliciosa «Ciudad de María», presentó ayer un producto de nombre «Camisea», básicamente destinado a mostrar la importancia de Techint en materia de construcción y tendido de redes de gas natural en el Perú. Siguiendo la huella del maestro Robert Flaherty cuando hizo «Louisiana's Story» para una empresa petrolera, Bellande logró ir más allá del propósito de propaganda institucional, e hizo algo bastante entretenido.

Indiscutible por donde se la mire, también se vio «Cándido López, los campos de batalla», de José Luis García, un admirable y apasionante viaje desde Paso de los Libres a Itapirú, Estero Bellaco, Tuyutí, donde el agua contaminada de sangre trajo el cólera, y Curupaytí, y todavía más lejos, hasta Cerro Corá, rastreando la mirada del pintor, como otros rastrean esos mismos lugares en busca de tesoros escondidos durante la espantosa Guerra del Paraguay, que, como dijo Sarmiento, terminó cuando no quedó vivo ningún paraguayo mayor de diez años.

«Era impresionante el parecido de algunos lugares con los cuadros»,
dijo el autor en diálogo con este diario, destacando «el color, y el aire que nos conectaba con ese momento. Ahí la historia sigue vibrando». En efecto, los lugareños hablan de un ejército de muertos que viene a visitar a los suyos, los animales no duermen en esos campos cuando llega la noche, y en la historia paralela del pintor argentino y el líder paraguayo surge «como una ironía o una marca, la tragedia de dos pueblos hermanos, que en la secundaria apenas se menciona, y eso que fui al Nacional Buenos Aires, que es un buen colegio».

¿Esos cuadros apaisados no lo tentaron a filmar en cinemascope? «Es cierto, son como una pintura protocinematográfica, parecen el story board de un film bélico. En un intento romántico de acercarme al punto de vista del pintor, que siempre proyectaba su visión unos diez metros por encima del horizonte, viajé con una escalera trípode, para poder ponerme en su lugar. ¿Pero cómo imitar su pintura? Siempre iba a defraudarlo, así que decidí no correr esa carrera».

En vez de una gran cámara, García terminó usando «una DVCam muy chiquita, como de turista, que, sobre todo, me permitió charlar con la gente sin hacerla sentir demasiado inhibida. Creo que fue una elección correcta».

«Cándido López», « Domicilio privado»,
de Saverio Costanzo, atractivo drama de suspenso con una familia palestina invadida por soldados que deben tomar posición justo en el piso superior de la casa, y «Der Wald von lauter Bäumen», de Maren Ade (título de distribución mundial, «The Forest for the Trees») fueron lo mejor de la competencia en estos últimos días, y la alemana pinta incluso para el premio a mejor actriz, por el trabajo de Eva Löbau como una docente sin autoridad, que se siente sobrepasada por las circunstancias.

Del resto, cabe destacar el lote femenino, tipo 120-70-110, de la rusa «4», más rara que buena, y el humorístico epígrafe de la argentina « Después de la tierra»: «Todos los animales participantes murieron por causas naturales. Algunos fueron sepultados, y otros digeridos.A todos, nuestros respetos».

A señalar también, en diversas secciones paralelas, la graciosa «Pas sur la bouche», de Alain Resnais (en principio, una opereta de 1925), los documentales musicales de Frank Schaffer, como «Conducting Mahler» (con Claudio Abbado y otros), y el collage «Hitler's Hit Parade», de Axer & Benze, hecho en el estilo de la recordada «Canciones para después de una guerra».

También, la versión integral de «Más allá de la gloria» («The Big Red One: The Reconstruction»), un delicioso encuentro con los superochistas austríacos de la tercera edad («Die Souvenirs des Herrn X»), la comedia de humor negro «La vida por Perón», de Sergio Bellotti, las raras picardías del japonés Ryuichi Hiroki («Vibrator», «Soy un escritor sadomaso», etc.), el testimonio del doctor Julio Raffo («Caseros-En la cárcel»), y el plácido humor de Abbas Kiarostami en «Cinco». Solo cinco tomas, a cual más detenida (74 minutos en total), contemplando el paso del día a la orilla de un lago. Casi como los micros que años atrás solía pasar un canal new age de cable. Mientras, sus seguidores siguen haciendo cintas de gente discutiendo en vehículos en movimiento, incluyendo funiculares (y lo mejor de una de esas cintas, es ver en el making off cómo, mientras los responsables hacen serias declaraciones a cámara, detrás suyo los operarios están haciendo patito a la orilla del mar).

Dejá tu comentario

Te puede interesar