"Cartas desde Iwo Jima"

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«Cartas desde Iwo Jima» (Letters from Iwo Jima, EE.UU., 2006, habl. en japonés). Dir.: C. Eastwood Int.: K. Watanabe, K. Ninomiya, S. Nakamura, T. Ihara, R. Kase PM/16.

Las dos películas de Clint Eastwood sobre la batalla de Iwo Jima (la que nos ocupa y «La conquista del honor» todavía en cartelera) son algo único, y describirlas por separado sería injusto.

Filmar una película de guerra desde el punto de vista del enemigo no es usual, pero tiene antecedentes como la ganadora del Oscar «Sin novedad en el frente» de Lewis Milestone. Ahora, filmar dos películas de guerra enfocando la misma batalla, cada una tratando de dar una visión crítica a partir de la ideología de cada bando, es algo que nunca se hizo. Mucho menos si una de las películas narra una derrota cruenta, con soldados suicidándose en sus ratoneras, y todos hablando en japonés (pensándolo bien, la batalla del héroe norteamericano por excelencia, John Wayne en «Arenas de Iwo Jima» de Allan Dwan, convertida en dos películas era una apuesta digna).

«La conquista del honor», la película de los vencedores, está centrada en banderines sobre montañas de papel maché, y ésta de los japoneses masacrados, muestra la montaña real, donde nunca flamea ninguna bandera. «La Conquista...» brilla por mostrar casi todos los aspectos del género belico. En ésta, Eastwood no está tan suelto. Kenji Fukasaku mostró cómo los soldados japoneses desesperados recurrían al canibalismo en su poco conocida «Bajo la bandera del Sol Naciente». Eastwood apenas se atreve a insinuar gusanos como merienda, y en medio de algunas de las escenas más crudas que alguna vez hayan sido nominadas al Oscar, sobran dos o tres diálogos absurdamente considerados con el enemigo nipón. Pero, tanto en la estética gótica expresionista como en la ultraviolencia, nadie podrá acusar a Eastwood de hacerse la vida fácil por filmar una derrota sangrienta hablada en japonés. En suma, los cinéfilos argentinos harían muy bien en organizar un doble programa (pagando dos entradas, no como en los viejos tiempos del continuado) con dos buenos films sobre el mismo asunto dirigidos por Clint Eastwood. Da lo mismo en qué orden ver los dos films: al final, todos pierden.

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