21 de marzo 2003 - 00:00

Casi 90% de americanos quiere ver los Oscar

Preparativos para la fiesta
Preparativos para la fiesta
Los Angeles (Reuters, AFP, Ansa) - La Academia de Hollywood continuaba ayer evaluando la posibilidad de aplazar, tras el inicio de la guerra, su edición número 75 de los premios Oscar, prevista para pasado mañana. Sin embargo, una encuesta realizada entre televidentes por la firma New Media Strategies, cuyos clientes incluyen estudios de cine, mostró que 87% de 2.500 entrevistados quiere que el Oscar se haga. El presidente de la compañía, Pete Snyder, dijo que «todo el mundo se preocupa por nuestras tropas, pero tras los atentados del 11 de septiembre la gente siente que debemos seguir viviendo nuestras vidas».

Un 64% de los encuestados afirmó que lo que más les preocupaba es que las «estrellas estallen en protestas» contra la decisión de Washington de atacar Irak, y para 23% de los entrevistados lo más preocupante es «que la ceremonia se vea interrumpida por las noticias sobre la guerra». Sólo 2% afirmó inquietarse por la posibilidad de «un atentado terrorista» contra los Oscar, afirmó New Media Strategies.

Hollywood no suspendió la ceremonia ni en la Segunda Guerra Mundial, ni en conflictos como el de Corea, Vietnam y el Golfo Pérsico. Aunque los ensayos se realizan de manera normal y no hay mayores cambios en el guión, ya dos días atrás se ordenó quitar la alfombra roja y las gradas donde los fans se sientan a aplaudir a los nominados cuando hacen su desfile de entrada al Teatro Kodak.

Este año no habrá entrevistas previas y varios nominados anunciaron ya que no concurrirían el domingo a la ceremonia. Otros, que sí asistirán, están modificando a último momento sus vestimentas de gala por atuendos más sobrios.

Uno de los productores de la ceremonia, que pidió reservas sobre su identidad, fue algo más cáustico: «En realidad, la falta de entrevistas no fue iniciativa de la Academia sino de los mismos actores. Hay muchos candidatos que querían entrar por una puerta trasera y eludir a la prensa, porque quieren evitar la toma de posición ante las inevitables preguntas referidas a la guerra».

Posponer la ceremonia de los Oscar, incluso por unos pocos días, desataría una pesadilla logística. Unos 3.500 invitados han programado su agenda con meses de antelación para asistir al espectáculo. Los planes de viajes, planes de seguridad y los programas de televisión tendrían que ser alterados.

Económicamente, el aplazamiento también es muy costoso. Desde el alquiler de limusinas hasta las inyecciones de botox para estirar las arrugas, pasando por los carísimos anuncios televisivos, los cientos de millones de dólares generados por los Oscar se ven repentinamente en peligro.

«El impacto de los Oscar sólo en la ciudad de Los Angeles se eleva a 118 millones de dólares»
, dijo Jack Kyser, economista en jefe de la Corporación de Desarrollo Económico de Los Angeles. La Academia de Hollywood gasta anualmente más de 40 millones de dólares para la ceremonia. Y los estudios invirtieron este año casi 55 millones de dólares en publicidad.

A eso hay que sumar el desplazamiento de periodistas de todo el mundo, las fiestas que movilizan a los mejores cocineros y costureros, los anuncios de agentes en busca de nuevos talentos, y los casi cuatro millones de dólares en regalos para las estrellas.

Este año, cada uno de los cerca de 120 nominados y presentadores recibiría un paquete de obsequios por valor de 20.000 dólares, entre cupones de compra de IBM o de restaurantes, alojamiento en hoteles, relojes, perfumes y vestuario. También las películas, incluso si fueron estrenadas el año pasado, se benefician de un súbito incremento en sus ingresos de taquilla. Según el economista
Randy Nelson, un film que siga en cartel gana ocho millones de dólares adicionales, sólo en Estados Unidos, por el simple hecho de ser nominado. Y si gana, a esa cifra se suman otros 16 millones de dólares.

•Televisación

La cadena ABC, propiedad del grupo Disney, tiene la exclusividad de la ceremonia. Con tarifas de 1,5 millones de dólares por anuncio publicitario de 30 segundos, la cadena puede contar con 75 a 85 millones de ingresos publicitarios gracias a gigantes como AOL, American Express o General Motors, que reservaron tiempo en el aire. Los anunciantes recuerdan la triste aventura de la CBS con la ceremonia de los Emmy hace dos años, aplazada en dos ocasiones tras los atentados del 11 de septiembre y finalmente difundida ante la indiferencia general.

Ayer se supo que el actor
Will Smith decidió no participar de la ceremonia debido a la «atmósfera creada en el país desde el inicio de las operaciones militares en el Golfo». Smith, protagonista de «Hombres de negro», había aceptado presentar uno de los premios, pero informó a las autoridades de la Academia que no concurrirá. Su agente declaró que Smith «no intenta dejar un mensaje político, sólo es una cuestión personal». Cate Blanchett, actriz de «El señor de los anillos», también puso en duda su participación, pero su portavoz explicó que ella «está filmando y podría tener problemas de disponibilidad».

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