26 de octubre 2000 - 00:00

Causa admiración y rechazo una audaz muestra londinense

Londres - «¡Qué asco!», es una de las expresiones quemás se escuchan estos días en la respetable Hayward Gallery, una de las másreputadas salas de arte de Londres. «Es horrible. ¡Horrible!», retumbauna y otra vez entre las paredes del centro. Y la verdad es que lo que allí seexhibe no es apto para hipocondríacos ni para quienes padezcan dolencias delcorazón. Hay piezas tan duras como un feto auténtico conservado en formol. Ouna imagen de un Cristo crucificado y despellejado, con todos los músculos encarne viva. O una hiperrealista escultura de anciano con el cuero cabelludolevantado a tiras. O una figura representando a una mujer con los intestinosfuera. O la genuina calavera de peligroso asesino en serie. O un pie de carne yhueso, en su día perteneciente a un niño, conservado en una solución salina.

Con todos ustedes... «Cuerposespectaculares», la magistral, y a ratos asquerosa, muestra reciéninaugurada en la Hayward Gallery. En total, más de 300 piezas a través de lascuales se da un repaso a la representación del cuerpo humano, desde Leonardoda Vinci hasta nuestros días. La exhibición se interesa tanto por la visiónartística del organismo como por la perspectiva puramente médica, e incluyepiezas de Durero, Miguel Angel, Rembrandt y demás maestros, así comomaterial quirúrgico y disecciones anatómicas de varios de los órganos de losque estamos hechos.

 

   Reacciones

 

La exposición seinauguró el pasado viernes y permanecerá abierta hasta mediados de enero. Yestá causando mareos, desmayos, vahídos, síncopes, sudores fríos. Todo unabanico de síntomas médicos asociados a la contemplación de algunas de laspiezas. «Sí -admitía hace unos días Susan Ferlerger Brades, ladirectora de la Hayward Gallery-; en algunos casos, la exposición puedecausar conmoción.»

Que se lo digan a Madeleine,una dependienta de 40 y tantos años, que días pasados estuvo a punto dedesmayarse a los pies de «Figura masculina reclinada», una realistarepresentación, en cera y a tamaño real, de un varón en carne viva realizada enel siglo XVIII. Por suerte, visitaba la exposición acompañada de una amiga, quela agarró del brazo a tiempo, la ayudó a sentarse en unas escaleras y laabanicó pacientemente con el folleto de la exhibición.

«Tenemos variasescenitas de éstas todos los días»,confesaba el vigilante de una de las salas de la Hayward Gallery. «La verdades que hay que tener bastante estómago para ver esta muestra -añadíadespués-. Yo misma, la primera vez que vi esta pieza, me obligué a tocarlapara conjurar el miedo que me producía», confiesa Marina Wallace,comisaria de la muestra junto con Martin Kemp, refiriéndose a «Unnecesario cambio de corazón», una escultura realizada por John Isaacs hacesólo unos meses. La obra en cuestión es completamente repugnante: representa,con todo realismo y lujo de detalles, un cuerpo humano ensangrentado y mediodesmembrado tirado en el suelo.

Pero, a pesar de quehay momentos en los que hay que tragar saliva y desviar la mirada, «Cuerposespectaculares» es una exposición soberbia. En el apartado artísticoincluye piezas tales como la «Lección de anatomía», de Rembrandt,hasta una videoproyección sobre un fondo de testículos de toro firmada en 1997por Tony Oursler, pasando por obras de Durero, Leonardo, MiguelAngel, Gustave Courbet y conocidos nombres del arte actual.

El apartado médicoconsta de material tan interesante como varios de los estudios sobre lahisteria realizados en el siglo XIX por el doctor Char-cot, con decenasde fotografías de histéricas, o la clasificación que en su día hizo el italianoCesare Lombroso de los rasgos físicos que, según él, permitíandistinguir a simple vista al criminal. Además, se pueden contemplar estudiosanatómicos, esqueletos, cálculos biliares, arterias, venas...

Y hay toda una secciónconsagrada a la mujer y a la reproducción. Con representaciones médicas ypormenorizadas de las distintas etapas del embarazo hasta un feto del sigloXVIII conservado desde entonces en un bote con formol. Entre risas, se regodeaabiertamente uno de los visitantes de la muestra: «Tanto como buscan escandalizaralgunos de los artistas actuales y resulta que hay piezas de hace 300 años másbestiales que cualquiera de las obras que se hacen ahora».

 

Polémica

 

Como no podía ser deotra manera, la muestra de la galería Hayward ha levantado la consabida polémica.La Iglesia ha alzado la voz contra «Cuerpos espectaculares», condenadola «impúdica» exhibición que la muestra hace de restos mortales de sereshumanos: un feto del siglo XVIII conservado en formol y un pie, perteneciente aun bebé, preservado también en una solución salina.

Las autoridadeseclesiásticas han canalizado sus críticas a través de «The Daily Telegraph», elmás conservador de los diarios británicos. La Iglesia, sin embargo, se hamostrado más comedida con «Cuerpos espectaculares» de cómo lo ha sidocon anteriores exposiciones. Porque no es ésta la primera vez que la Iglesia seagarra la cabeza en relación con una exposición.

La muestra «Apocalipsis»,que actualmente se exhibe en la Royal Academy de Londres, también ha sidoblanco de las protestas de los representantes religiosos. En ese caso, unaescultura representando al papa Juan Pablo II abatido por un meteorito,y firmada por el artista italiano Maurizio Catteland, ha concentrado lafuria de las autoridades eclesiásticas. La ira restante se ha aglutinadoalrededor de un video, obra de Chis Cunningham, que contiene una escenade penetración sexual explícita, amén de varios episodios de violencia.

Y antes que «Apocalipsis»ya estuvo «Sensations», una muestra que también hizo que la Iglesiapusiera el grito en el cielo y que, incluso, consiguió que el alcalde de NuevaYork, Rudolph Giuliani, castigara al Brooklyn Museum dando orden de quele fueran retiradas las subvenciones públicas.

A finales del siglo XX,cuando parece casi imposible dar una nueva vuelta de tuerca al mundo del arte,los creadores han encontrado en las muestras-escándalo un inmejorable reclamopara llamar la atención sobre sus trabajos. La pregunta ahora es ¿qué ocurrirácuando esta vía también se agote? Posiblemente no ocurra nada. A lo largo de lahistoria, los artistas han demostrado, una y otra vez, que son capaces deregenerar un mundo que, en principio, parece agotado.

 

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