Orquesta Filarmónica de Buenos Aires. Dir.: P. Bellino. Solista: M. Rego (piano). Obras de R. Wagner, A. Khachaturian y G. Mahler. (8/5, Teatro Colón, Cuarta función de abono.)
C on un programa extenso y comprometido, debutó el director italo-norteamericano Peter Bellino al frente de nuestros filarmónicos, en una velada coronada por el éxito y con la sala repleta de público entusiasta.
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La Obertura wagneriana «Los maestros cantores de Nuremberg», con su solemnidad y complejos contrapuntos, se escuchó con su potencia orquestal apenas empañada por la pifia de uno de los trompetistas. Con motivo de cumplirse este año el centenario del compositor armenio Aram Khachaturian, se incluyó su inclasificable Concierto en Re Bemol Mayor terminado en 1936; tuvo como heroico solista al pianista marplatense Manuel Rego, con sus dotes virtuosísticas intactas y logrando -por su alta calidad artística- que el concierto se escuchara con interés. Un extraño sonido incluido en el «Andante» era producido por un «flexatono», que tocaba uno de los hermanos Ringer; buena la participación del clarinete bajo y la percusión. Fue un esforzado intento por rescatar la obra del olvido y honrar al autor de «La danza del sable», aunque recién en el final -rondó con aspecto de toccata-con la reaparición del tema principal del primer movimiento en la coda se pone interesante, aunque es notoria la influencia de Prokofiev.
Inobjetable la ejecución de la Sinfonía N° 1 en Re Mayor, conocida como «Titán» de Gustav Mahler. El director Bellino y los filarmónicos expusieron con nitidez los temas y motivos, con su debido carácter y hallazgos tímbricos, sin que faltaran momentos de auténtica grandeza.
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