"Panorama desde el puente" de Arthur Miller abrirá la Temporada 2004 del Complejo Teatral de Buenos Aires, hacia fines de enero en la Sala Martín Coronado del Teatro San Martín, con dirección de Luciano Suardi. Aunque hoy está considerada una de las mejores obras de Miller, su primera versión, estrenada en 1955, fue un fracaso. Esto hizo que al año siguiente Miller diera a conocer en Londres una segunda y última versión dirigida por Peter Brook, con una trama mucho más sólida y con personajes de mayor complejidad. La acción se desarrolla en un ambiente de inmigrantes italianos, que llegan a Nueva York en forma ilegal, huyendo del hambre y la miseria de una Europa devastada por la guerra. En el centro del drama se encuentra Eddie, un honesto trabajador del puerto, de origen ítalo-americano, que sin darse cuenta alimenta una pasión desenfrenada por su sobrina Katherine, a la que ha criado desde niña. Atormentado por los celos ante un joven rival recién llegado de Italia, Eddie lo denuncia ante la oficina de inmigraciones, lo que provoca una violenta reacción en esa pequeña comunidad. El elenco de la versión que se conocerá en el San Martín está encabezado por Arturo Puig, Elena Tasisto, Carolina Fal, Aldo Braga y Claudio Quinteros. Dialogamos con el director.
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Periodista: La obra está inspirada en un historia real. Luciano Suardi: Así es. Está referida a un estibador de Brooklyn que denunció a dos inmigrantes ilegales. Miller declaró que cuando empezó a escribir la obra no tenía muy claro hacía dónde iba, pero que había algo de mito griego en esta historia que tocaba la campana desde el fondo de su inconsciente. Empezamos a ensayar hace poco y mis primeras preguntas fueron ¿cómo en una vida cotidiana y sencilla se esconde la tragedia sin que nos demos cuenta? Y ya en otro plano ¿cómo es que llega un hombre a una situación tan límite como para traicionar a su comunidad y a los valores que hasta entonces ha defendido?. P.: ¿A qué conclusiones llegó? L.S.: En principio, lo interesante es que Miller no lo hace responsable a él solo de este estado de cosas, sino también a la comunidad que lo rodea y a esa sociedad que por un lado aplica la ley pero por otro favorece la ilegalidad. En la obra hay un fuerte antagonismo entre la ley escrita -la ley del Estado-y la ley comunitaria. Es un sistema que ataca a los ilegales, pero por otro lado son ellos los que realizan trabajos que ningún norteamericano quiere hacer. Al traicionar la ley de la comunidad, Eddie se pone a favor de la ley del Estado porque es un ilícito amparar lo ilegal, pero al hacerlo se pone en contra del estricto código de lealtad de su comunidad. P.: La obra transcurre en los años '50, pero el tema de la inmigración está más vigente que nunca.
L.S.: La década del '50 fue muy próspera, es la del famoso american way of life que Hollywood ya se había encargado de exportar a todo el mundo. Rodolfo, el pretendiente de Katherine, viene de un pueblito de Sicilia queriendo conocer Broadway. Ya en esa época Nueva York era considerada el centro de la civilización occidental, con sus teatros, museos y rascacielos. Y hoy, al llegar a Nueva York, uno también siente que es una capital del mundo abierta a todos. Pero después, si te quedás a vivir más tiempo, como me pasó a mí, te das cuenta que los distintos círculos que la integran son muchísimo más cerrados de lo que aparentan. Una vez me perdí en el barrio ruso de Coney Island y me encontré con gente que no hablaba inglés. Es extraño ver que hay gente viviendo a minutos de la capital del imperio, que no tiene ningún acceso a lo que esa gran capital le puede brindar desde lo cultural y económico. Este tema de la inmigración que nos trae la obra tiene puntos en contacto con nuestro pasado y con la actualidad, pero no es mi intención usar la obra para contar qué está pasando en la Argentina con estos nietos o bisnietos de inmigrantes que hoy hacen cola en las embajadas para irse a vivir a Italia. La perspectiva de la obra es mucho más amplia que eso y Miller es un autor muy preocupado por la conciencia social y por cómo las acciones de los hombres tienen una consecuencia directa en la comunidad. P.: Se ha dicho que Miller aprovechó esta obra para aludir a los actos de delación cometidos por Elia Kazan ante el Comité de Actividades Antinorteamericanas. L.S.: Pero aclaremos que no es una obra sobre el macarthismo, que trató en «Las brujas de Salem». Otro dato que surgió en relación a esta obra fue el posible paralelo entre la relación de Eddie y su sobrina y la que tenía Miller en esos años con Marilyn Monroe. El era mucho mayor que ella y funcionaba como una figura casi paternal.
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