10 de octubre 2003 - 00:00

"Dedicarme solo a la música me resultaría aburridísimo"

Dedicarme solo a la música me resultaría aburridísimo
Paquito D'Rivera sigue acumulando premios y reconocimientos. Hace muy poco fue distinguido con un doctorado Honoris Causa por el prestigioso Berklee College of Music, lo que lo ubica junto a figuras como Duke Ellington, Tito Puente, Dizzu Gillespie, Lionel Hampton o Louis Armstrong. También recientemente se sumó a los muy pocos artistas que han logrado simultáneamente premios Grammy en los rubros «música clásica» y «jazz latino», por sus discos «La historia del soldado» de Stravinsky y «Brazilian Dreams». El próximo verano, D'Rivera volverá a ser director artístico del «Festival Internacional de Jazz de Lapataia», que organiza el empresario Francisco Yobino, cuya novena edición se realizará entre el 9 y el 11 de enero. Allí se presentará, además, al frente de las New York Voices, con el trompetista Claudio Roditti como invitado especial. Lo que sigue es una parte del extenso diálogo que D'Rivera mantuvo con este diario.

Periodista:
¿Qué siente al estar entre los poquísimos artistas que han obtenido premios Grammy en las categorías Clásica y Jazz al mismo tiempo?

Paquito D'Rivera: Que yo sepa, el único artista que logró esto hace años fue Wynton Marsalis, quien como yo, fue expuesto desde niño a multiples géneros musicales, que es como debe ser. Esto evita caer en los grandes vacíos y divisiones que existen en la educación musical, tanto clásica como jazzística. Y aunque no me envanecen los premios, en 2002 gané también un premio nacional de periodismo por mi artículo «Un Premio Nobel para la mona Chita», y en 2003 un doctorado Honoris Causa de la Universidad bostoniana de Berklee.


P.:
Usted está cumpliendo 50 años con la música y se ha convertido en un referente para muchos...

P.D'R.: Por mi parte, la verdad es que casi me ha tomado por sorpresa, pero sin darme casi cuenta, he logrado establecerme en el centro de todo lo que he aprendido durante todos estos 50 años, y hago un tipo de música donde aplico todo ese conocimiento acumulado. Dedicarme a un solo género, o a la sola actividad musical me resultaría aburridísimo; por ello, desde niño escribo. Gran parte de todo esto se lo debo a mi padre, un saxofonista clásico al que le encantaba escuchar jazz, y que además me introdujo en el mundo mágico de la literatura, desde Salgari y Verne hasta Zola, José Eustasio Rivera, Zweig y Madariaga. El año que viene además saldrá a la luz mi primera novela «¡Oh, La Habana!», basada en la vida nocturna de mi ciudad natal en los años '40 y '50, y la version en inglés de «Mi Vida Saxual».


P.:
¿Cómo evalúa la experiencia de trabajar con un grupo como The New York Voices, con el que ha grabado un disco y se presentará en Punta del Este?

P.D'R.: Siempre me gustaron los cuartetos de voces, y recuerdo que en Cuba, mientras pasábamos el servicio militar obligatorio, escuchábamos a escondidas las emisoras de La Florida -tenga en cuenta que estaba terminantemente prohibido escuchar «música Imperialista», como en la China de Mao-, y nos maravillaban los cuartetos vocales americanos. Como además soy un enamorado de la música brasileña, este disco fue como matar dos pájaros de un tiro, pues el grupo es absolutamente fascinante; uno de los mejores conjuntos vocales de la historia.


P.:
¿Sigue identificándose con el Latin Jazz?

P.D'R.: El Latin Jazz es una parte muy importante de mi trabajo. Acabamos de grabar un segundo disco, en vivo, con el gran violencellista Yo Yo Ma, donde se incluyeron tres de mis piezas de cámara, todas basadas en ritmos latinoamericanos. Lo mismo que sucede con mi disco «Danzón» -que, como usted sabe, es el baile nacional de Cuba-del que participó el fabuloso Turttle Island String Quartet.


P.:
Se hace nomás el Festival de Punta del Este...

P.D'R.: Sí, pese a todos los problemas económicos que se están padeciendo por ahí. Yo le he puesto un sobrenombre, o nombre de guerra, a Francisco Yobino: «El Quijote del Tambo».Y eso se debe a su perseverancia y dedicación. Gracias a él, nuestro ya legendario festival ha adquirido fama mundial y se ha ganado el respeto de todos los artistas que han participado.Y aunque se trabaja durísimo todo el año en su organización, al final de cada edición siento un gran orgullo de ser el director artísitico de este evento tan sui generis.


Entrevista de Ricardo Salton

Dejá tu comentario

Te puede interesar