Cincuenta años de carrera y "Estamos aún en pie!", dijo Mick Jagger a los pocos centenares de afortunados fanáticos que se aseguraron los tickets para el mini-show sorpresa en París.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El concierto en la pequeña sala "Trabendo", en un barrio del este de la capital francesa, fue vivido como una cita única por el público, 350 fanáticos que se despertaron a las 5 de la mañana para hacer fila ante el Virgin Megastore de Champs-Elysees, más otros tantos invitados VIP.
Quince euros era el valor del boleto, pero con el correr de las horas el precio con los revendedores se elevó a 800 euros.
A la salida el público seguía exaltado y muchos hablaron de un verdadero y propio delirio de los fanáticos.
Poquísimas las imágenes filtradas en Twitter, ningún video o grabación está disponible porque la organización impuso que no se podía ingresar al recinto con teléfonos celulares y cámaras fotográficas.
"Fue una locura, el público estaba totalmente descontrolado, fue extraordinario verlos en una noche así a este precio", comentó un seguidor de la banda a la salida del 'Trabendo'.
Dejá tu comentario