«Grupo Corpo». Dir. art.: P. Pederneiras. Programa: «Benguelé» (Mús. de J. Bosco) y «Parabelo». Mús. de T. Zé y Z.M. Wisnik. Coreog. de R. Pederneiras. Decorados: F. Velloso y P. Pederneiras. Vest.: F. Zechmeister. Ilum.: P. Pederneiras (Teatro Colón, 21/6.)
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Tras diez años de ausencia, volvió a la Argentina la compañía de danza «Grupo Corpo», quizá la más importante de Brasil y la más conocida en el mundo. Con la dirección artística de Paulo Pederneiras y coreografías de Rodrigo Pederneiras, las dos creaciones vistas responden a la necesidad de instaurar un estilo propio y de inconfundible identidad nacional.
Así, tanto «Benguelé» (1998) como «Parabelo» (1997) configuran dos obras enlazadas por las mismas preocupaciones estético-nacionalistas. Uno de los aspectos que más sorprendentes es la utilización del espacio, concebido como un ámbito de experimentación geométrica. En él, Rodrigo Pederneiras desplaza a sus 20 bailarines moviéndolos en direcciones contrastantes o complementarias, usando varios planos donde el diseño coreográfico --siempre riguroso, de gran originalidad y en el que la danza académica apenas se perciba como molde insustituible de la construcción contemporánearesulta una mixtura coherente de danza urbana, rural, de clara ascendencia africana y de espíritu «negro» en el sentido más amplio.
La identidad brasileña y latinoamericana le otorga un perfil definitorio a la compañía «Corpo», que se cristaliza con músicas compuestas exclusivamente para los dos ballets. Tanto «Benguelé» como «Parabelo», con las diferencias del caso, son creaciones de danza musical, abstractas donde lo que trasciende es la espiritualidad y la épica, las características etnográficas, las búsquedas y la sensualidad de los cuerpos en acción, graves o eufóricos. La rítmica es fundamental en el perfecto trabajo de los integrantes de la compañía, con una presencia exultante, con curvaturas e inflexiones deslumbrantes. Parece incontestable que por «Corpo» pasa la vida. Por ahí también pasa la danza.