El arte digital (tokeneizado) es el tema de conversación del momento y la semana pasada, en el auditorio del Malba, con el objetivo de profundizar un tema que ha ingresado de lleno al mercado, Elena Nofal, a cargo del Comité de Adquisiciones del Museo, organizó junto a Cristina Carlisle de Christie’s una mesa redonda que reunió a Beatriz Ordovas (directora de Arte de Posguerra y Contemporáneo de Christie’s, hoy a cargo del nuevo sector de NFT, Andrés Reisinger (artista) y, desde el ventanal virtual, a Pablo Rodriguez-Fraile (coleccionista).
Discutieron criptoarte en el Malba
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La intimidad como territorio de descubrimiento
Elena Nofal preguntó cómo se debe denominar este arte. El artista respondió que se trata de arte digital, término que existe desde hace décadas. “Pero vamos a recordar con la palabra ‘criptoarte’, estos últimos años”, aclaró. Se dijo que el criptoarte representa un subsistema cuyo objetivo es insertarse dentro del enorme ecosistema de arte mundial. Agregaron que una de las virtudes más relevantes reside en la construcción de una nueva “cripto- comunidad”, de miillennials y centennials, que van a tener su primera aproximación al arte y al coleccionismo a través de los NFT (tokens no fungibles). Les cabe a los museos académicos entender estas nuevas lógicas y detectar cuál es el desafío de visitar una muestra, una colección o una exposición, pero además cual es la recompensa.
Los comentarios del coleccionista interesaron a los expertos. Vive en Miami y junto a su mujer revolucionó el mundo del arte a nivel global en las últimas semanas. Rodriguez-Fraile se posicionó como defensor de los NFT artísticos del planeta, salidos de la tecnología Blockchain que ya mueve millones de euros en las casas de subastas como Christie’s. Lo cierto es que un vídeo que había comprado en octubre por 55.000 euros lo acaba de vender por 5,5 millones, todo en ‘ethers’, la criptomoneda de Ethereum. Desde la platea, José Castagnino, presidente de la Fundación de Amigos del Museo rosarino que lleva su nombre preguntó: “¿Cómo vislumbran que será la relación entre los museos académicos y el criptoarte?” La conclusión cerró la jornada. “Aquellos museos que tengan la posibilidad y visión de maridar este nuevo sub ecosistema tendrán enormes ventajas comparativas a la hora de financiar proyectos propios, o proyectos cripto financiados por la comunidad cripto”, concluyeron.
A.M.Q..




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