9 de mayo 2006 - 00:00
El "emperador" de Nueva York cumple 75 años
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El Empire State, el edificio que fue durante
décadas el más alto del mundo y sigue siendo
uno de los símbolos más visibles de Nueva
York, cumple 75 años inmerso en refacciones
por valor de 150 millones de dólares.
Tras un control de pasaportes y de aduana de apenas 10 minutos, los pasajeros podrían bajar en segundos en ascensor de forma directa a la Quinta Avenida y sumergirse en el bullicio de las compras de la metrópolis, según el plan original.
El 22 de enero de 1930 comenzaron los trabajos en los cimientos. Cuatro meses después ya se erigía una imponente masa de acero. Para que no se perdiera mucho tiempo en la pausa de comida, se colocaron cantinas en los pisos 24, 47 y 64, lo que ahorraba el tiempo necesario para llegar abajo.
Después de 11 meses la construcción principal de 85 pisos estaba terminada, y en marzo de 1931 se terminó el interior. En la noche del 1 de mayo, día de la inauguración, el presidente estadounidense Herbert Hoover apretó un botón en la Casa Blanca y en ese mismo instante se iluminó por primera vez en Manhattan el Empire State.
Pese a su grandiosidad, la «torre de cuentos de hadas» con capacidad para 60.000 personas, como se describía en su propia publicidad, fue un fracaso. Hasta el día de la inauguración no estaba alquilada ni la mitad de la superficie de oficinas, por lo que no faltaron las burlas sobre el «Empty (vacío) State Building».
Ello no sólo se debía a la crisis económica, sino también a que la torre se ubicaba bastante al sur del centro de negocios de Midtown Manhattan y estaba algo aislada. También tuvo que ser abandonado el hermoso plan del aeropuerto, tras dos fallidos aterrizajes de zepelines.
Pero después de un par de años ya nadie hablaba de ello. El mástil se convirtió en una antena de radio y televisión y el emplazamiento algo retirado garantizó que el edificio nunca quedara cubierto por otras construcciones y se convirtiera así en el símbolo de la ciudad.
Por sobre todo, el Empire State, entonces el rascacielos más alto del mundo, representó que Estados Unidos no había perdido su optimismo. Un contemporáneo escribió: «¡En los momentos más oscuros de la recesión tenemos un edificio que se eleva 380 metros hacia el cielo!».
Hoy, el Empire State cuenta con un 'ejército' de 350 empleados de mantenimiento. Su sobrenombre de 'Empty' State está aún hoy justificado de alguna manera: en la actualidad, cerca de 17 por ciento del espacio disponible para oficinas está vacío. Cada día cerca de 9.000 personas acuden a trabajar en sus entrañas. Se erigió en un año y 45 días de trabajo. Costó 41 millones de dólares, y la vida a una docena de trabajadores. Tiene 102 pisos y 443,2 metros de altura.
Fue el edificio más alto del mundo hasta 1973. Ahora es el más alto de la ciudad, tras la caída de las Torres Gemelas. Está fabricado con 60.000 toneladas de acero, tiene 6.500 ventanas y 10 millones de ladrillos. Fue el primer rascacielos de la ciudad en recibir el impacto de un avión. El 28 de julio de 1945, un bombardero B-25 atravesó el edificio a la altura del piso 79, lo que causó 14 muertos y daños por valor de un millón de dólares. Desde su inauguración más de 110 millones de turistas han tomado uno de sus 73 ascensores para llegar al mirador situado en la planta 102.




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