8 de julio 2002 - 00:00

El turismo salva a gran parte del teatro argentino

Tanguera
"Tanguera"
Si bien el negocio del teatro no se derrumbó como se vaticinaba cuando comenzó la caída estrepitosa del país, gran parte de la concurrencia corresponde a turistas beneficiados por la devaluación. Aunque la asiduidad de extranjeros a los espectáculos de la calle Corrientes no es una novedad, sorprende el alto porcentaje de turistas en relación al público local: en «Tanguera», 70% de las butacas son ocupadas por extranjeros; el teatro de revistas y su principal exponente, «Cantando bajo la deuda», con Nito Artaza y Moria Casán, registra más de un 60% de turistas, y Enrique Pinti o Les Luthiers, con gran convocatoria local, también arrastra gran número de público internacional.

Los espectáculos más vistos la última semana fueron «Las obras de ayer», de Les Luthiers, en primer lugar, seguida por «Cantando bajo la deuda», «Candombe Nacional», de Pinti y «El violinista en el tejado». El origen del público extranjero varía según la temática: obras como «El Romance del Romeo y la Julieta», «Tanguera», «Fulgor argentino», con sabor arrabalesco-criollo, o musicales con despliegue visual y calidad artística como «El violinista en el tejado», reciben gran número de turistas ingleses, alemanes, japoneses o canadienses, a quienes el idioma no les impide disfrutar del espectáculo.

Desde marzo, se sumaron espectadores de países limítrofes, beneficiados por la devaluación. La afluencia turística resulta significativa sobre todo viernes y sábados, y aumenta, obviamente, si coincide con un fin de semana largo en esos países.

•Tango y musical

«Tanguera» había sido concebida para presentarse durante dos meses, antes de emprender una gira internacional pero continúa en cartel y hasta mediados de junio convocó 100.319 espectadores, con un promedio de 843 personas por función. Los productores decidieron mantener el espectáculo y postergar la gira, que comenzaría el 1 de diciembre en Madrid y otras capitales de Europa. La respuesta del público superó las expectativas mientras el número de espectadores extranjeros va en aumento, y se estima que en vacaciones de invierno crecerá aún más.

Diego Romay,
productor de «Tanguera», «El violinista en el tejado» y «Venecia» dijo a este diario: «La afluencia de turistas se debe en parte a la diferencia cambiaria que favorece sobre todo a los países limítrofes, pero también se ven tentados por la calidad de las obras que presentamos, que no son muy comunes en la plaza teatral chilena, por ejemplo. Con una hora de viaje se acercan a una ciudad como Buenos Aires, que ofrece una producción teatral a gran escala, y se nota que se sienten satisfechos pues invierten también en el merchandising. A los turistas les gusta llevarse souvenirs y 80% de los extranjeros que nos visitan, compran».

A la salida de «Tanguera» se venden remeras, CDs, chalinas y videos para aprender a bailar tango. Además, se reparten entradas para tomar una clase de tango gratis con Mora Godoy y abundan los combos para que extranjeros consuman los platos típicos.

«El público local que adquiere productos de merchandising es infinitamente menor
-explica Romay-, aunque los sectores más altos también compran. El negocio del teatro es turístico sobre todo ahora, y aunque funciona mejor en grandes plazas como Londres o Nueva York, Buenos Aires ofrece un menú interesante. Quienes trabajamos en esto somos concientes de que el público local no puede pagar por un espectáculo 50 dólares como ocurría con «Chicago», «Los miserables» o cualquiera de los musicales de nivel internacional que estuvieron aquí. Entonces, gracias a la materia prima local, se puede montar un show de calidad y que sea más accesible en tiempos de crisis».

Las propuestas de la calle Corrientes cuestan en general un mínimo de 10 pesos y un máximo de 30, según el espectáculo. No sorprende el aluvión de espectadores extranjeros si se tiene en cuenta que ver una obra de calidad y cenar luego en un buen restaurante le cuesta a un turista sólo 10 dólares. Aunque Buenos Aires diste de las mencionadas por Romay, en Nueva York o Londres un musical no baja de 50 dólares.

Otra obra de corte tanguero que resignifica el clásico de
Shakespeare a través de la milonga es «El Romance del Romeo y la Julieta». Se presenta de miercoles a domingos y fue vista por 29.350 espectadores. En tanto, el musical «El violinista en el tejado», con Pepe Soriano y Rita Cortese, desde la noche del estreno se presentó a sala llena y el primer sábado hubo que pedir 30 sillas prestadas a una confitería ya que no alcanzaron los asientos extras con que contaba la sala.

Fue visto, hasta mediados de junio, por 34.608 personas, con localidades entre 20 y 25 pesos y los fines de semana se siguen agregando a las 712 butacas, 50 sillas extras. Recibe mayormente turistas de Uruguay y Chile, además de españoles.

«Fulgor Argentino»
por el grupo Catalinas Sur, se estrenó en noviembre de 1998 y la vieron 80 mil personas. Los viernes cuesta 6 pesos y los sábados 8. Por la temática criollo-rioplatense y pese a estar alejada del circuito turístico de Caminito, reciben turistas. Además, destacan la difusión periodística que tuvo la obra en Brasil y Paraguay, por lo que registran concurrencia de brasileños, chilenos y uruguayos gracias a recomendaciones de familiares y amigos que la vieron.

•Humor en español

En los casos de «Las obras de ayer», de Les Luthiers «Candombe nacional» de Enrique Pinti, y «De rigurosa etiqueta», con dirección de Norma Aleandro, las boleterías registraron gran cantidad de chilenos, uruguayos y peruanos. Por el idioma, los brasileños o angloparlantes no asisten a estos espectáculos, en los que la comprensión es fundamental. Para «Les Luthiers» debe añadirse un alto porcentaje de mexicanos, venezolanos y colombianos, por el reconocimiento del quinteto en esos países.

Con sólo 13 funciones de
«Las obras de ayer, el refrito», Les Luthiers convocó 21.270 espectadores, es decir, un promedio de 1.636 por función con capacidad de sala para 1.800 personas, lo que marca 91% de ocupación. Aunque las mencionadas sean obras con gran poder de convocatoria local, las boleterías registran entre el público un porcentaje mayor de turistas en relación a otros años.

«Candombe Nacional»
, de Enrique Pinti, con funciones de miércoles a domingos y doble programa los sábados, consiguió en 155 funciones,
98.573 espectadores con un promedio de 636 personas por función y 87% de ocupación de sala. La platea cuesta 30 pesos y el pullman 15.
«De rigurosa etiqueta», de miércoles a viernes y con doble función los sábados, arranca en los 10 pesos, con descuentos a jubilados, estudiantes y grupos. Convocó 5.680 espectadores con alto porcentaje de turismo y registró 73% de ocupación de sala. Aún faltando dos semanas para las vacaciones de invierno, parte del público adulto ya sacrifica sus preferencias teatrales y complace en cambio a sus hijos: con funciones vespertinas y nocturnas «Bandana» continúa agotando localidades (la vieron más de 180 mil espectadores) y demorando el tráfico de los viernes y sábados a la noche. Pipo Pescador, en ocho funciones (4 fines de semana, 2 funciones cada día) convocó a 3848 espectadores; la obra infantil dirigida por Enrique Pinti, «Mi bello dragón», que se presenta los sá bados y domingos con entradas desde 5 a 15 pesos y una convocatoria de 4.211 espectadores en 11 funciones, marca un promedio de 383 espectadores por función.

La comedia musical infantil
«Muñekotes», con sólo dos semanas en el teatro Lorange, entrada «pagás lo que podés» y localidades que se entregan hasta colmar la capacidad de la sala, convocó 2100 personas entre grandes y chicos en sólo dos fines de semana; Florencia Peña en «Alicia Maravilla» de José María Muscari en el Teatro Astral logró 8000 espectadores con entradas desde 5 pesos; «Son Amores», en sus dos primeros fines de semana agotó localidades con capacidad de sala para 2001 personas en el teatro Opera.

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