Londres (ANSA y ASN) - El manuscrito de la Novena Sinfonía,«Coral», de Ludwig van Beethoven, con numerosas anotaciones y comentarios del compositor, será rematado el 22 de mayo por Sotheby's de Londres. La noticia fue publicada ayer por el diario «The Guardian», que evaluó que el manuscrito tendrá una base de más de 4 millones y medio de euros.
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La Novena Sinfonía Op. 125 es una de las mayores obras de la historia de la música Occidental, y contiene el celebérrimo «Himno a la Alegría» que Beethoven compuso sobre estrofas de Schiller. Fue la música que se oyó cuando se derribaba el Muro de Berlín. A principios de este año, la obra fue declarada «Patrimonio de la Humanidad» por la Unesco.
Stephen Roe, jefe del departamento de los manuscritos de Sotheby's, dijo que el documento es el más importante trabajo musical que haya sido jamás rematado. « Está a la altura, como obra de arte, de 'Hamlet' y de 'El Rey Lear' de Shakespeare. Es muy probable que nunca más se remate una Sinfonía de Beethoven completa». El manuscrito, de 1824, está en óptimas condiciones salvo alguna que otra mancha de tinta y algunos agujeros provocados por las vigorosas borraduras del músico.
En esa época el copista preferido del compositor ya había muerto y sus sucesores tenían claras dificultades para descifrar su a veces poco legible caligrafía. En una página, Beethoven insulta al maltratado copista y escribe sobre el manuscrito: «¡Maldito estúpido!». Irónicamente, esa anotación aparece junto a las estrofas del Himno a la Alegría que dicen «¡Todos los hombres se hermanan!».
El manuscrito contiene 575 páginas que están llenas de modificaciones: desde correcciones menores a la partitura hasta la revisión completa de algunos pasajes con la inserción de hojas adjuntas. También contiene material inédito que fue excluido de la versión final por el compositor.
La Novena Sinfonía nació después que Beethoven fue enviado a Londres en 1817 por la Royal Philarmonic Society. La obra fue ejecutada por primera vez en Viena en 1824, pero el compositor, que ya era sordo, no pudo dirigirla. Cuando se publicó la obra, Beethoven ya era una celebridad mundial. El imprentero, entonces, decidió quedarse con el manuscrito, que fue pasando de generación en generación de coleccionistas.
Algunos musicólogos creen que este manuscrito que ahora sale a subasta fue el que se empleó para su estreno en Viena, y no la versión final (también manuscrita) que se conserva en la Biblioteca Estatal de Berlín, de sólo 200 páginas y que sufrió incontables accidentes.
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, la Biblioteca del Estado Prusiano decidió fraccionar esa versión final en tres partes y conservarla lugares diferentes, fuera de Berlín, para que no se perdiera del todo en caso de destrucción. Sólo en 1967 la Fundación del Patrimonio Cultural Prusiano, en Berlín Occidental, pudo rehacer algunas de las partes dispersas; sin embargo, el gobierno comunista polaco poseía otras páginas, que donó a Berlín Oriental.
Sugestivamente, el manuscrito sólo pudo reunirse (aunque no en su totalidad) después de la Caída del Muro, cuando los sones del «Himno a la Alegría» se oyeron junto a los escombros. Sin embargo, hay dos páginas que están en la casa natal del compositor, en Bonn, y tres páginas del final en la Biblioteca Nacional de París.
La última venta récord de un manuscrito musical se remonta a 1987, cuando las partituras completas de algunas sinfonías de Mozart fueron vendidas por más de 3,9 millones de dólares también por Sotheby's, en Londres.
La subasta precipitará seguramente a coleccionistas de todo el mundo, y es muy probable que la base se supere ampliamente. El año pasado, apenas una única hoja de un manuscrito de Beethoven se vendió a un coleccionista norteamericano en 2 millones de dólares, lo que que convierte al estimado actual en una ganga.
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