26 de abril 2002 - 00:00

Festival de Cine Municipal

* Las crisis tienen su parte buena: el festival de este año trajo películas más accesibles al público general, y no sólo a los exquisitos e iniciados, como en la edición anterior. Se aprecia, además, una correcta organización, hecha con buenos contactos y cierto espíritu lobbista. Lástima que ese espíritu haga que muchos toquen la campana y vayan en la procesión al mismo tiempo. Por ejemplo, alguien coordina actividades, representando al festival, y al mismo tiempo concursa por un premio. Es lógico que los demás competidores se muestren suspicaces.
  
*
Hablando de competencias, mañana se expiden los jurados. Hay por lo menos siete. El más importante es el que debe decidir entre 16 títulos de artistas debutantes, algunos de los cuales son realmente buenos. En ese jurado están la productora taiwanesa Peggy Chaio, los directores Edgardo Cozarinsky y Don McKellar (cuya «Ultima noche» compitió en Mar del Plata '99), y un programador coreano. Discretamente, en los primeros días se fue el actor norteamericano Roger Guenveur Smith, y ahora trascendió que otro miembro del mismo jury, el programador francés Jacques Gerber, debió apurar su partida, según dicen por «motivos privados». Según cuentan entre bastidores, a alguien no le cayó simpático su modo de entablar relaciones.

*En la sección «Lo nuevo de lo nuevo», cuatro críticos y programadores de festivales deciden un premio en dinero, y el estreno en Italia, de una película argentina. Ahí hubo cierto baile, cuando, ya iniciado el festival, dos films fueron dados de baja por «falta de copias en soporte adecuado», algo que los interesados discuten. Otra curiosidad: no hay ningún distribuidor ni exhibidor italiano en ese jury, cuyo premio supuestamente debería interesarles.

* Y una curiosidad adjunta. Promediando la semana, apareció un Jurado Joven, mayormente compuesto por alumnos de diversas escuelas de cine,
entre ellos, una representante de «El Amante/Escuela», nueva entidad que este mes acaba de abrir sus puertas, conducida por los responsables del festival. Lo que se dice, cursos acelerados. O la ventaja de pertenecer, como decía la propaganda de una tarjeta de crédito.

* También hay jury de cortometrajes (dos programadores y una directora joven), críticos (de variado origen), religiosos (Signis, que agrupa con otros organismos lo que hasta hace poco era OCIC), y directores de fotografía, que votarán sólo lo que conocen, la fotografía. Al fin alguien razonable.

* Elogios finales, para una nueva sección, «Pasado y presente», donde se destacaron los documentales sobre la secretaria de Hitler, los mujaidines, y los palestinos que (en tiempos más tranquilos) organizan giras turísticas por Israel.

Dejá tu comentario

Te puede interesar