5 de marzo 2003 - 00:00
Gastón Pauls: "Rating y premios no valen nada"
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Gastón Pauls
Periodista: ¿Tenía ganas de volver a la televisión?
Gastón Pauls: Es raro pero extrañaba el ritmo y la urgencia de la televisión. En el cine se manejan otros tiempos, una escena se puede hacer en tres días, mientras en televisión se puede terminar en 20 minutos. La televisión no es arte, es un negocio, pero extrañaba cierto ritmo más vertiginoso, lo cotidiano, esa respuesta inmediata del público sobre lo que uno hace. En cine se puede hacer una película que se estrena un año después y uno quizá dejó de sentirse identificado con eso. En este momento los dos programas que estoy haciendo me identifican.
P.: ¿En qué sentido?
P.: ¿Y cómo se identifica con un padre un hombre que no tiene hijos?
G.P.: En la vida real soy el único de los tres protagonistas que no los tiene, por ende, para mí es un desafío mayor porque estoy haciendo algo de lo que no tengo idea. Soy hijo pero no soy padre, entonces juego con las imágenes de padre que yo conozco más los sueños míos de serlo. Me parecía atractivo ese juego.
P.: ¿Y «Ser Urbano»?
G.P.: Es el programa de un curioso que se mete en situaciones. Charlo con la gente, sean travestis, un chofer de ambulancia o leprosos. Hay un informe de un leprosario.
P.: ¿No se parece mucho al programa de Juan Castro?
G.P.: La principal diferencia es que él es periodista y yo no. Además, este programa tiene algo de ficción porque mi personaje en «Ser urbano» sigue una historia, un guión. A veces aparece la voz en off y yo mismo voy sacando conclusiones. Cada programa toca dos temas de veinte minutos cada uno.
P.: ¿Sigue firme en su posición de no trabajar con Adrián Suar?
G.P.: Hay productoras con las que no trabajaría pero tampoco me llaman, me parece que es mutuo. Una vez dije que había algunos productores que se estaban enriqueciendo extrañamente y que cada vez pagaban menos y ellos cada vez tenían más.
P.: También tiene una visión crítica de Canal 7 ¿Se suma a los actores que reclaman por deudas contraídas en la gestión de Darío Lopérfido?
G.P.: Con Lopérfido hubo un intento de cambiar algo pero quedó en la nada. La gente puso mucha energía pero no había medios. Canal 7 es siempre como un dolor, porque es nuestro, por eso me sentía estafado cuando había directores que se autocontrataban y cobraban 40 mil pesos.Y pensaba «Lo estoy pagando yo». Creo que hay que pagar primero las deudas pero a la vez no hay que dejar de generar trabajo.
P.: Al decir que no cree en el rating ni a los premios ¿Se refiere concretamente a los Martín Fierro?
G.P.: No les creo porque son premios negocio. Hay muchos votantes que respeto pero otros que si me eligieran diría «es un insulto» y no me pararía en el escenario a llorar para dar las gracias. Cuando escucho a cierta gente hablar en sus programas de televisión, pienso: «Vos no podés votar a nadie, tenés que irte a tu casa». Si esa gente cree que soy buen actor, debo ser muy malo.

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