6 de abril 2000 - 00:00

"GIGOLO POR ACCIDENTE"

H ace tiempo que no se estrena un bodrio como éste. Se supone que es una comedia, pero los actores no tienen gracia, los chistes no tienen gracia (el que no es insulso, es vulgar, o viejo), y la mayoría de las mu-jeres son horribles. Esto último tiene su mediana justificación, ya que, según el argumento, todo empieza cuando un petiso mal hecho, experto en peces, se hace cargo de las mascotas y la casa de un gigoló y eventual-mente también de las peores clientas de un negro proxeneta.
Acaso puedan rescatarse un epílogo que testimonia el valor de las amistades, y un consejo fácil de dar, y que no es necesario ver la película para saberlo: el secreto no está en el largo ni el ancho, sino en la dedicación y el cariño.
Es un consejo fácil de dar. Lo difícil es reírse con esta cinta (quizá el único chiste atendible es cuando el petiso descubre cuánta plata puede hacer con ese trabajito extra: «Voy a matar a mi consejero escolar»).
PD: el director es Mike Mitch ell, de la serie «Ren & Stimmy», y el libretista es Harris Goldberg, proveedor de la National Lampoon y otras fábricas de chorizos.

Dejá tu comentario

Te puede interesar