10 de febrero 2004 - 00:00

Grammy "blanco": ganó hasta Clinton

A unque con una importante cuota de show, la 46º entrega de los premios Grammy que (se) otorga la industria discográfica estadounidense no alcanzó la difusión que tuvo el furtivo seno de Janet Jackson en la reciente final del Super Bowl. No era para menos, ya que la posibilidad de cualquier desliz «escandaloso» fue reducida al mínimo, mediante un mecanismo de retardo de la transmisión, por las dudas. La ceremonia, realizada en nuestra madrugada de ayer en el Staples Center de Los Angeles, contó con una larga lista de números musicales. Prince abrió la serie junto a la multipremiada Beyoncé Knowles y recordó los 20 años de su película «Purple Rain». Celine Dion con un tributo a Luther Vandross, internado por estos días. Earth, Wind & Fire, Christina Aguilera, Justin Timberlake (que por enésima vez pidió perdón por haber desgarrado la campera de Janet Jackson provocando la ya famosa exhibición pectoral e insistió con todo fue producto de la mala suerte), The Foo Fighters, Chick Corea, etcétera. Pero, sin duda, el punto musical culminante lo pusieron los legendarios Sting, Dave Matthews, Vince Gill y Pharrell Williams que recordaron el 40º aniversario de la primera aparición televisiva de The Beatles en los Estados Unidos.

Si bien la influencia de estos premios es en nuestro país absolutamente menor en relación a lo que sucede con los Oscar a la producción cinematográfica, siempre el mayor interés recae en los músicos de procedencia latina, que cuentan además con otro premio, claramente devaluado en relación al principal, en los Grammy Latinos. En este caso, no hubo argentinos entre los premiados. El único nominado, Gustavo Cerati, perdió frente a Café Tacuba, premiado en el rubro «rock alternativo latino», por su disco «Cuatro Caminos».

Los otros músicos de habla hispana que recibieron premios fueron el español Alejandro Sanz («No es lo mismo»), el cubano Ibrahim Ferrer (que no pudo asistir porque se le denegó la visa como a todo el resto de artistas cubanos nominados), por «Buenos hermanos»; Celia Cruz en forma póstuma por «Regalo del alma», y variosmexicanos -que cuentan con rubros propios-.

Chick Corea, Michael Brecker
y Wayne Shorter fueron los ganadores en jazz. Y el «mejor álbum de world music» fue para Cesaria Evora. Por lo demás, los premios principales se los llevaron artistas que no tienen por aquí una difusión masiva. La cantante de rythm & blues Beyoncé Knowles -ex integrante de Destiny's Child-se llevó cinco estatuillas. Luther Vandross ganó cuatro de los rubros en los que estaba nominado. Y el dúo de hip hop Outkast ganó dos por su doble álbum «Speakerboxx/The Love Below». Algunos otros galardonados fueron Eminem, James Taylor, Pat Metheny, Dianne Reeves, Michel Camilo, Buddy Guy, Justin Timberlake, Kylie Minogue, Metallica, ave Matthews, Foo Fighters y hasta Bill Clinton, galardonado en ausencia en la categoría mejor álbum hablado para niños (« Prokofiev: Peter and the Wolf/Beintus: Wolf Tracks»), un proyecto que compartió con Mijail Gorbachov y Sophia Loren.

R.S.

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