20 de mayo 2004 - 00:00

"Inframundo": terror para señoritas

Kate Beckinsale, la bellísima aunque poco sexy vampira deInframundo, film demasiado prolijo para fans de los chorros de sangre, pero con buen ritmo y excelentes escenas de acción.
Kate Beckinsale, la bellísima aunque poco sexy vampira de "Inframundo", film demasiado prolijo para fans de los chorros de sangre, pero con buen ritmo y excelentes escenas de acción.
• «Inframundo» (Underworld, EE.UU., 2003, habl. en inglés). Dir.: L. Wiseman. Int.: K. Beckinsale, S. Speedman, S. Brolly, M. Sheen, B. Nighy.

Hace apenas un lustro, el éxito de taquilla de una película de terror de producción independiente y presupuesto mediano era toda una noticia. Pero desde el año pasado cualquier producción modesta en presupuesto pero generosa en chorros de sangre, mutilaciones y cosas por el estilo pueden desmembrar en el acto al más pintado de los viejos superastros hollywoodenses. Ayer nomás iban a morir directo al video, ahora lideran el box office. Los fans del terror no lo pueden creer.

En este momento cualqiuer multiplex argentino exhibe dos películas de zombies, y dos de hombres lobos contra vampiros.

Sin contar dos o tres asesinos seriales, hay terror para todos los gustos, y en el caso de «Inframundo» se trata de terror para señoritas y jovencitos góticos. Hasta los viejos videoclips del rock dark de los años '80 eran un poco más luminosos que esta película que parte de una idea muy original (una guerra milenaria entre vampiros y licántropos que pelean sus batallas sin hacerse notar por los humanos) sólo que simplificada y desaprovechada hasta parecer algo así como Drácula vs el Hombre Lobo vs Matrix y -ay-vs Romeo y Julieta.

Esto es lo que pasa cuando un doble de riesgo (Danny McBride) se mete a guionista, y cuando el director de fotografía favorito de James Ivory (el de «Lo que queda del día» y «Sobreviviendo a Picasso») aplica la misma estética prolija a los sótanos húmedos donde se lleva a cabo esta singular lucha de criaturas de la noche. El director, a su vez, aplica todos los trucos de spots publicitarios de perfumes con una sofisticación de gusto dudoso, la sangre derramada está decorada al estilo de la nouvelle cuisine, y la hermnosa vampira Kate Beckinsale es la menos sexy que se haya visto en el género.

Entre los lobizones hay un excelente actor (
Michael Sheen), lástima que la obsesión «darkie» para que no haya una escena exterior/día lleva a que los licántropos sean tan tontos como para no aprovechar a su favor ni un rayito de sol. Así contada la cosa parece de terror en el mal sentido, pero no es para tanto.

Hay buen ritmo, excelentes escenas de acción (sobre todo teniendo en cuenta lo modesto del presupuesto), razonables FX y atractivos decorados bien góticos propios de la económica ciudad de Budapest. Sólo que, para los fans del terror, la mala sangre surge naturalmente al probar este bloody mary tan prolijamente presentado, pero con tan poco vodka y sin una pizca de picante.

Dejá tu comentario

Te puede interesar