16 de marzo 2000 - 00:00

"INOCENCIA INTERRUMPIDA"

B asándose en un libro autobiográfico de la escritora Susanna Kaysen, James Man-gold («Tierra de policías») coescribió el guión y dirigió esta película que rápidamente se puede relacionar con «Atrapado sin salida», sólo que protagonizada por mujeres y, sobre todo, con otro final.
En los años '60, Susanna ( Winona Ryder, también productora ejecutiva del film) era una joven problemática que, en lugar de elegir una carrera decente después del «college», tenía la vaga idea de convertirse en escritora mientras se prodigaba sexual-mente entre el padre de una compañera y un muchacho en edad de ser enviado a Vietnam, por lo menos. Las cosas pasaron a mayores cuando, un día, tragó un frasco de aspirinas con una botella de vodka, porque «le dolía la cabeza», pero también porque empezó a alucinar que sus manos no tenían huesos. Impulsada por sus padres y un médico eminente, Susanna ingresó en un hospital psiquiátrico para señoritas de clase media como ella, la mayoría de las cuales tenían problemas mucho más graves que el suyo. Su diagnóstico clínico: en el límite del desorden de personalidad. Aunque hay alguien que opina, y se lo dice, que ella no padece otra cosa que vagancia y capricho de niña mimada.

 Casos diferentes

La película se basa fundamentalmente en las relaciones que Su-sana estableció con las otras chicas (una anoréxica, una mitómana, una joven abusada por su padre, otra desfigurada por el fuego, etc.) y, más tangencialmente, los métodos curativos del hospital que, según una empleada del lugar (Whoopi Goldberg) «al lado de los hospicios del Estado era un hotel de lujo», pero que así y todo solía combatir con electro-shocks los episodios de violencia de algunas de las pacientes. La destinataria favorita de este brutal método era Lisa ( Angelina Jolie), la más inadaptada de todas y el personaje, y la actriz, que justifican la visión del film.
El problema mayor del guión de «Inocencia interrumpida» es que no se sabe muy bien adónde va. Si hay alguna crítica a los métodos con los cuales se pretende recuperar a los «locos», el final la contradice por completo. Mediante abundantes flashbacks, el espectador se va enterando de la vida pasada de Susanna, al tiempo que por medio de la televisión, fundamentalmente, se fuerzan alusiones a la época (el asesinato de Martin Luther King incluido).Y aunque hay momentos de humor y situaciones realmente dramáticas, todo va derivando a un melodrama con soluciones mágicas inverosímiles especialmente en el personaje de Jolie. Así y todo, su actuación conmueve a lo largo de casi toda la película, como para augurarle el Oscar a la mejor actriz de reparto para el que está nominada. A decir verdad, las actuaciones en general son convincentes y permiten seguir con interés las más de dos horas que dura el film.

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