La boloñesa Raffaella Carrá, cantante y estrella de la TV italiana que llevaba toda la alegría y la pasión de su tierra en el cuerpo, murió ayer a los 78 años. Sergio Japino, su último compañero, dijo sin dar mayor detalle que tenía una enfermedad que “hace un tiempo había atacado su cuerpo menudo, pero lleno de energía”. Había llegado a la cumbre de la popularidad en los años 80 con su programa de entrevistas y juegos “Pronto, Raffaella!”, que fue la base del “Hola Susana” de Susana Giménez, con su visto bueno. Raffaella estuvo estrechamente vinculada a la Argentina durante muchos años, al igual que a Diego Maradona. Muchas veces él concurrió como invitado a su programa y en 2005 ella le devolvió la cortesía, cuando regresó al país para participar en una emisión de “La noche del 10”, que aquel año conducía Maradona en Canal 13.
La luz de Raffaella Carrá iluminó a la Argentina en sombras
-
HBO Max sumó a su catálogo la serie ideal para los fanáticos de las novelas de época
-
La esperada secuela que fracasó en los cines, pero HBO Max le dio una segunda oportunidad
Raffaella. La famosa cantante y animadora murió ayer a los 78 años.
Raffaella Maria Roberta Pelloni -su verdadero nombre- había nacido en Boloña en 1943. Su debut artístico fue precoz: a los nueve años participó en la película “Tormento del passato”, y en 1960 obtuvo pequeños papeles en “La lunga notte del 1943” (1960) y en “I compagni” (1963). A los 18 años debutó en la TV en el programa “Tempo di danza” luego en la comedia musical “Scaramouche” (1965).
Tras los pasos de Sofía Loren, ese año se instaló en Hollywood para probar suerte, y aunque allí tuvo algunos logros no consiguió asentarse de la forma que ella pretendía. Trabajó con Frank Sinatra en “El expreso de Von Ryan” (1965) y participó de la exitosa serie “Yo soy espía”, con Bill Cosby y Robert Culp, pero -como reconoció tiempo después- le hacía falta el calor de lo latino, por lo cual regresó a Italia sin dudarlo. “¿Por qué no quedarme en la Meca? Cuando terminaban de rodar, todos iban a alcoholizarse o a tomar cocaína. Esa vida no me gustaba. Mis padres estaban separados. Mi padre no quería que yo incursionara en esto porque creía que estaba lleno de gente rara, que podías perderte. No estaba tan equivocado”, explicó en otra ocasión. En 1970, comenzó a presentar el programa “Canzonissima” en la RAI, donde se hizo famosa a raíz del escándalo que causaron sus apariciones mostrando el ombligo en la televisión pública, lo que le valió una reprimenda del Vaticano. “Pronto, Raffaella”, en 1984, “Domenica” en 1986 y “Fantastico 12” fueron ciclos que en su mayoría realizó para la cadena italiana RAI y la española TVE. “Fiesta”, “Hay que venir al sur” y “Caliente, caliente” y “0303 456” fueron algunos de sus grandes hits como cantante.
La estrella, que nunca ocultó sus simpatías comunistas, fue una rara avis de alegría durante sus visitas a la Argentina en tiempos de la dictadura. Su luz iluminó esos años en sombras. Además de sus shows en la TV participó en el film “Bárbara”, de Gino Landi, junto a Jorge Martínez. En esa época realizó una serie de especiales de TV llamados “Millemilioni”, con los cuales unía a Moscú, Londres, México D.F., Roma y Buenos Aires a través de ciudadanos que cantaban sus temas. Grabó 25 discos de estudio de los que vendió más de 60 millones de copias.
Gracias al protagonismo que daba a sus bailarines varones y a la canción “Luca”, Raffaella se convirtió en ícono de la comunidad homosexual por su desprejuicio y su defensa de los derechos civiles.
Raffaella vivió la pandemia con angustia y hastío. En su última entrevista, realizada en diciembre con el Corriere della Sera, dijo que “tenía miedo”. “Mucho miedo. No salgo y este 2020 se ha convertido en un año sabático. El 31 de diciembre habrá que romperlo todo”.




Dejá tu comentario