21 de octubre 2003 - 00:00
La "performance", a debate en un museo
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«Limes es un concepto que he usado como una contraposición a esta idea hegemónica. La fuente del concepto es el limes romano, visto como un espacio de confrontación entre dos culturas: la de la hegemonía romana y la de los bárbaros que amenazaba con penetrar el espacio físico y cultural del imperio» escribió
Ximena Narea, directora de la revista Heterogénesis.
El común denominador de la performance es, en principio, des-fetichizar el cuerpo humano sacándolo de la exaltación de la belleza que con él practicaron, durante siglos, la pintura y la escultura, para traerlo a su verdadera ubicación.
• Imprevisión
El espectador, aun el menos avisado, no se encuentra con estereotipos preconvenidos, sino con auténticas creaciones imprevistas y espontáneas. El público de las performances no sabe qué ha de ver, al revés del de teatro, ópera o danza: aun cuando no esté enterado de los argumentos, tiene idea concreta de hallarse ante una pieza de teatro, una ópera, un ballet.
El artista no actúa, sino acciona; no representa sino presenta; no encarna un papel sino se encarna (nunca mejor empleado el verbo). En los años noventa, con una cultura del cuerpo que lo valoriza por sí mismo como objeto, un objeto al que la cirugía (no en vano llamada estética) debe preservar de toda alteración física o producida por la edad, la performance ha venido a ser una suerte de contracultura.
«Que el artista se utilice a sí mismo como material exclusivo del contenido, podría considerarse como una manifestación extrema del ego artístico. Pero si esta fuese la cuestión --observó Gregory Battcock, el excelente crítico y teórico neoyorquino-dichos artistas estarían todos equivocados. El arte que producen no es glorificante, tampoco es personal haciendo que el artista se torne tema de la obra.
Cuanto más se acerquen los artistas al hecho humano, trascendiendo los limites de una cultura en particular, más allá de un nacionalismo xenófobo o un individualismo cerrado, seguramente encuentren un punto que no ha sido aún descubierto.»



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