«25». Actuación de Laura Canoura (voz, guitarra). Con Jorge Nocetti (guitarra, coros). (Bar Tuñón; 10 y 11 de setiembre).
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Hace 25 años que la uruguaya Laura Canoura recorre los escenarios. Sin embargo, nunca le ha sido fácil. Aunque es conocida en la Argentina a través de sus varios discos solistas o como invitada de otros colegas de su país, estos conciertos de Buenos Aires tuvieron el sabor de un debut.
En su manera de cantar y de componer se mezclan la canción uruguayo del «canto popular» de ese país, las influencias de Joaquín Sabina y Silvio Rodríguez, la herencia del folklore rioplatense y de maestros como Alfredo Zitarrosa o Daniel Viglietti, el tango, la música country, el blues y también la canción romántica latinoamericana. Su voz potente y expresiva le permite incluir de igual manera varias de sus propias composiciones, casi siempre con una fuerte carga de historias personales en sus letras, con piezas de Zitarrosa, Viglietti -maravillosa su versión de «Gurisito»-, Jaime Roos (ella fue la que estrenó el tema «Piropo» que eligió para este caso), Esteban Klisich (otro compatriota suyo injustamente desconocido por el gran público argentino), algunos boleros como «Algo contigo», «La puerta», «Contigo aprendí», y una imponente interpretación del «Hymne à l'amour» de Edith Piaf, que formó parte de un espectáculo que presentó en Montevideo. Todo lo que hace suena natural. No hay sofisticaciones ni especulaciones sonoras o poéticas. En Canoura se trata simplemente de mostrarse a través de un repertorio que parece representarla, con el único acompañamiento de una guitarra, la muy buena de Jorge Nocetti, y con una sinceridad que no ha sido corrompida por el marketing. R. S.
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